Narra Marizza
Luján: ¿Y qué hablaron entonces?
Marizza: Bueno, básicamente me dijo que me ama y que sigue enamorado de mí. Volvió a repetirme que no le pasa nada, pero...
Luján: Pero seguís sin creerle.
Marizza: Exacto.
Luján: ¿No creés que te haría bien empezar un psicólogo?
Marizza: —me reí— Qué tarada... y no. Pero voy a dejar de insistir por un rato, por lo menos hasta mañana.
Luján: ¡Mar!
Marizza: Luján, vos no conocés a Pablo como yo lo conozco. Sé cuándo me oculta algo. Por más que todos me digan que estoy loca, no es así.
Luján: ¿Y no pensás que realmente estás loca y a él no le pasa nada? Que por ahí solo está cansado o su cabeza todavía no volvió del viaje.
Marizza: No, y basta de hablar del tema porque me voy a poner peor. ¿Cómo vienen las cosas con Marcos?
Luján: Muy bien. Vamos despacio pero bien. Es difícil, pero está demostrando que le importo, así que está siendo más fácil.
Marizza: —sonreí— Me alegra mucho escucharlo. ¿Le gustaron los regalos que le trajiste del viaje?
Luján: Sí, sobre todo las esposas decoradas con animales marinos.
Marizza: —me reí a carcajadas— ¡Soy la mejor!
Luján: Casi te mato.
Marizza: Ni yo me atrevería a vender algo así. O sea, ¿por qué habría un sexshop en un crucero? Y encima todo decorado al compás del mar...
Luján: No entiendo cómo fuiste ahí.
Marizza: ¿Cómo iba a perdérmelo? Y había otras cosas que ni te cuento. Puse en la caja lo "mejorcito", ¡agradeceme!
Luján: Me imagino que vos compraste de todo.
Marizza: —me reí— No de todo. Me perturbaba un poco la idea de Nemo en un antifaz sexual, pero algunas cosas sí compré.
Luján: —me reí— No tenés remedio, Marizza.
Marizza: —me reí— Ya sé.
Luján: ¿Hablaste con tu papá estos días?
Marizza: No. No lo llamé ni le contesté las llamadas.
Luján: Mar...
Marizza: Pero sí le contesté los mensajes.
Luján: ¿Seguís enojada?
Marizza: La verdad es que sí. Y también indignada. No va a pasar, pero mirá si el día de mañana quedo embarazada, pasan los 9 meses, tengo un bebé y él no va a estar para conocerlo.
Luján: Puede tomarse un avión y llega en una hora.
Marizza: No es lo mismo, Luji. Es un re buen padre, pero no el más presente. Y decí que ahora soy más grande y veo las cosas de otra manera que a los 15.
Luján: Por suerte —reímos—.
Marizza: De Sonia puedo decir mil cosas, pero nunca que no fue presente y que no fue la mejor mamá. Cumplió los dos roles.
Luján: ¿Y si vas vos a vivir allá? A Bariloche.
Marizza: No, ni loca. Apenas hace unos meses que compramos esta casa y no quiero estar lejos de mi familia. Acá tengo toda mi vida.
Luján: Y él tiene la suya allá.
Marizza: Soy la hija, Luji, la hija, ¿entendés eso? Se supone que tu hijo tiene que ser tu vida.
ESTÁS LEYENDO
Solo una oportunidad más
Fanfiction2 años después de terminar el colegio,nuestros protagonistas vuelven a salir a de gira,solo que las cosas están un poco diferentes,nuevos problemas,nuevos personajes,nuevas perspectivas de vida,un nuevo camino. (Es la continuación de mí otra histori...
