Narra Marizza
Me subí al auto de Sonia con una extraña sensación en el pecho. Estaba conteniendo las lágrimas, aunque algunas ya se me habían escapado adelante de mi familia.
No quería que me molestaran y odiaba que la gente me vea llorar, así que me limité a ver por la ventana y no pensar en que no vería a Pablo por los próximos 5 días.
Mia: ¿estás bien?
Marizza: Sí, Mia.
Sonia: Tampoco es la muerte de nadie, ciela. Si Franquito se fuera de viaje, lloraría los primeros 10 minutos y después pondría música a todo volumen en la casa.
Franco: Lo haces aunque yo esté, amor.
Sonia: Sí, pero de esa forma no vería tu cara de culocci por poner música y bailar.
Mora: -me reí- Yo te entiendo, Mari. Aparte ustedes conviven, es normal que extrañes a tu marido, así sea que no lo veas por 5 días, y más si es mi hijo -nos reímos-.
Marizza: -sonreí- Gracias, Morita.
Mora: Aparte quédate tranquila que él se va a volver más loco que vos, y lo sabemos.
Marizza: -reí- Seguro.
Sonia: Llegamos, Marizita. Ve a dormir que debes estar cansada.
Marizza: Sí, yo a esta hora no existo nunca un sábado.
Mia: Chau, hermanita. Nos vemos después, te llamo, ¿sí? Así lloramos a nuestros novios juntas.
Marizza: -reí y asentí- Bueno, dale. Chau, nos vemos.
Me bajé del auto y entré a mi casa. Suspiré y me saqué mis zapatillas. La casa estaba muy silenciosa.
En estos momentos odiaba a Pablo por haber elegido una casa tan grande para ser solo dos personas y un perro. Hasta que me acordé de que me había dicho que era para llenarla de nuestros hijos y tal vez otro perro, y sonreí como una tarada.
Subí a la habitación con Bell en brazos y me puse el pijama nuevamente para meterme en la cama, que ahora se sentía demasiado amplia.
Me acomodé esperando inconsciente el brazo de Pablo rodeándome, cosa que claramente no llegó. Bell se acurrucó en mi pecho y sonreí porque, por lo menos, no me sentía tan sola estando con ella.
Vi que había un papel en mi mesita de luz que yo no había dejado ahí, así que sin moverme demasiado estiré mi brazo y lo agarré para abrirlo, y encontré la letra de Pablo:
"Si estás leyendo esto es porque probablemente yo esté en el avión y vos volviste a casa a dormir porque es demasiado temprano para vos un sábado.
No quiero a Bell en mi lado de la cama.
Aunque me alegra que por lo menos esté ella para abrazarte mientras yo no esté.
Dormí tranquila, mi amor, que yo estoy siempre pensando en vos y apenas llegué te voy a mandar un mensaje".
Sonreí emocionada al terminar de leer la mini cartita que me había escrito pensando en mí y en exactamente lo que yo estaría pensando ahora. ¿Cómo hacía para conocerme tanto?
Apreté el papel contra mí y sonreí cerrando los ojos mientras abrazaba a Bell, que ya estaba dormida roncando prácticamente, y yo le seguí el ritmo durmiéndome de inmediato.
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Narra Pablo
Nos habíamos subido al avión con Manu hacía ya 5 horas. El despegue había sido difícil para mí, pero no iba a prestarme para que Manuel me burlara el resto del viaje.
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Solo una oportunidad más
Fanfiction2 años después de terminar el colegio,nuestros protagonistas vuelven a salir a de gira,solo que las cosas están un poco diferentes,nuevos problemas,nuevos personajes,nuevas perspectivas de vida,un nuevo camino. (Es la continuación de mí otra histori...
