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Narra Marizza

Ya había terminado el día, cuando el reloj marcó las 19:00, me levanté para juntar mis cosas, sintiendo la mirada de Pablo clavada en mí en todo momento. Sentía algo raro, no era incomodidad, era otra cosa, más encima la tensión que había entre los dos, que se podía sentir.

Estas caliente Marizza, es eso.

Sacudí la cabeza queriendo borrar ese pensamiento. Me despedí de todos y bajé para subirme a mi auto. Manejé hasta casa y en lo que tardé en estacionarme, Pablo llegó. Maldije y bajé del auto, caminando sin querer mirarlo hasta la puerta. Los dos quisimos poner la llave al mismo tiempo, nos miramos y sonreímos chiquito. Abrió la puerta y entramos, me saqué los zapatos y vi cómo él dejaba sus cosas en el estante de la entrada.

Me dirigí a la cocina para servirme un vaso de agua y prepararme mentalmente para la conversación que se venía. Apareció en la cocina y apoyó los brazos en la barra, mirándome.

Pablo: en serio vamos a hacer como que no pasó nada hoy?

Me había tomado por sorpresa más de lo que quisiera admitir. No esperaba que soltase una bomba como esa así de fácil.

Marizza: a qué te referís?

Pablo: No te hagas Mar, los dos sabemos lo que pasó, en serio no queres hablarlo?.

Marizza: la verdad es que no, no vamos a llegar a nada. y tampoco tengo ganas de hablar con vos después de la escenita que me hiciste hoy.

Pablo: escenita? de qué hablas?

Marizza: de Enzo hablo Pablo, lo hiciste sentir incómodo todo el día, pobre, se tuvo que bancar él toda tu mala onda.

Pablo: ay si pobre, por qué te preocupa tanto ese tarado? -dije dando la vuelta a la barra para quedar en frente suyo-.

Marizza: no me preocupa, me molesta que me hayas hecho una escena de celos ridícula -dije remarcando la palabra ridícula- cuando yo fui una "loca" con lo de Emilia.

Pablo: ah estas admitiendo que estabas celosa -dije con una sonrisa cruzándome de brazos-.

Marizza: no! no estaba celosa! pero me da bronca que vos te sientas en ese derecho cuando yo no lo tuve.

Pablo: yo no estoy celoso de ese idiota, me pareció cualquiera que ahora tengan que trabajar juntos porque tienen química, que significa eso Mar?

Marizza: eso lo dijo Franco, no me culpes a mí.

Pablo: a mí me importa mierda eso, me importa cómo estabas vos.

Esa frase me había llegado, di dos pasos hacia atrás, chocando mi espalda baja con la barra, cuando me di cuenta de que se estaba acercando a mí.

Marizza: y cómo estaba yo?

Pablo: riendo, feliz de la vida, como si no hubiera pasado nada.

Marizza: y qué querías que hiciera?! que lo tratara mal al pobre chico que no tiene la culpa de nada de lo que nos está pasando?

Pablo: osea que yo tengo la culpa?

Marizza: -me reí sarcástica mirándolo incrédula- literalmente si Pablo.

Pablo: vos empezaste esto Marizza!

Marizza: para una pelea se necesitan dos por si no lo sabías.

Pablo no me respondió de inmediato, se quedó callado como pensándolo, después me miró a los ojos, como si quisiera atravesarme con la mirada, y se acercó, solo un poco, lo suficiente para ponerme nerviosa. Se acercó un poco más y puso una mano firme, agarrandome de la cintura, me sobresalté un poco al sentirlo.

Solo una oportunidad másHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora