Narra Marizza
Me desperté por el rayo de sol pegándome en la cara, refregué mis ojos y estiré mi brazo buscando a Pablo, ya que no lo sentía, hasta que recordé que no había dormido en la habitación. Eso me generó un poco de pena por él. Miré mi muñeca esguinzada y hoy ya dolía un poco menos, había podido dormir sin la férula y eso ya era mucho.
Me levanté de la cama y me dirigí al baño para lavarme los dientes, pensé en mi conversación con Mia ayer y sonreí, por fin las cosas volvían a su normalidad de nuevo, eso me dejaba muy tranquila.
Salí del baño y me saqué la remera de Pablo que estaba usando como pijama y me puse un short de jean con una musculosa blanca, peiné un poco mi pelo y abrí la puerta de la habitación.
Visualicé a Pablo y a Manuel durmiendo en el piso, Manuel tenía la cabeza apoyada en el hombro de Pablo mientras que él tenía la cabeza colgando. Hice un puchero involuntario al verlo así durmiendo tan mal y tan incómodo. Mia apareció al lado mío con la misma cara de pena que la mía.
Mia: pobres.
Marizza: sí, me siento culpable ahora.
Mia: despertemoslos para que vayan a la cama.
Marizza: igualmente ellos eligieron sufrir porque tranquilamente pudieron haber dormido en el sillón.
Mia: -reí- tenés razón.
Marizza: -reí y me agaché a la altura de Pablo- ey, Pablo, Pablo.
Pablo: mhm?
Marizza: ...si querés ya podés ir a la cama.
Pablo: -abrí los ojos desentendido- ¿y vos vas a venir conmigo?
Marizza: no, yo voy a desayunar.
Mia: Manu, Manu.
Pablo: Manuel, ¡qué asco, me babeaste!
Manuel: ¿ay, qué?
Pablo: -me levanté de mala gana dirigiéndome a la habitación y cerré la puerta con un poco de fuerza-.
Marizza: alguien se despertó de mal humor.
Mia: -me reí- lo entiendo, la verdad.
Manuel: voy a dormir, no me despierten.
Mia: okey, andá.
Fuimos a la cocina a preparar el desayuno con las chicas que ya estaban tomando café.
Lujan: ¿y ustedes ya se arreglaron?
Mia: así es -sonreí-.
Vico: menos mal, es todo muy incómodo cuando están peleadas.
Pilar: confirmo.
Laura: qué bueno que se hayan arreglado, aparte con lo que se quieren.
Lujan: sí, ¿y puedo preguntar qué hacían el rubio y el mexicano durmiendo en el piso?
Marizza: los mandamos nosotras porque otra vez se metieron donde no los llamaron.
Mia: exacto.
Vico: ah, ¿ellos hicieron que ustedes hablaran?
Marizza: sí, y tampoco es que lo até con una soga al piso, tranquilamente pudo dormir en el sillón o irse a la habitación con Guido.
Mia: literalmente, aparte ellos se lo buscaron, así que ahora que no se quejen.
Seguimos haciendo el desayuno; la sala entera olía a tostadas, huevo revuelto, algunas facturas, y estábamos terminando de cortar unas frutas cuando aparecieron todos en la cocina.
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Solo una oportunidad más
Fanfiction2 años después de terminar el colegio,nuestros protagonistas vuelven a salir a de gira,solo que las cosas están un poco diferentes,nuevos problemas,nuevos personajes,nuevas perspectivas de vida,un nuevo camino. (Es la continuación de mí otra histori...
