Narra Marizza
Nos subimos a la combi, la mayoría con una botella de alcohol en la mano y riendo fuerte ante cualquier mínimo chiste. Pusimos música en el viaje para que no se baje la emoción que teníamos todos por esta noche.
Por más de que yo estaba un poco borracha, no dejaba de mirar a Mia para saber que estuviera bien, y sí lo estaba. Sentada en las piernas de Manuel, aunque el conductor le dijo que era peligroso, parecía una adolescente; ambos lo parecían. Iban besándose todo el viaje, solo se separaban cuando alguno de los chicos los jodía o cuando les ofrecían un "último" shot; spoiler: nunca fue el último.
Bajamos de la combi al llegar al boliche y ya había gente en la entrada haciendo la fila para entrar. Cuando ya faltaba poca gente, Guido gritó;
Guido: esta noche estamos todos solteros.
Todos saltaron a carcajadas y Mia se aproximó a decir;
Mia: eso no vale para los novios.
Manuel: claro que no, mi amor, tranquila.
Guido: ¡aburridos!
Marizza: y para vos tampoco —le susurré a Pablo en el oído—.
Pablo: —la miré y reí— ¿no?
Marizza: ¿perdón?
Pablo: nada, nada, no vale para vos tampoco.
Marizza: —me reí negando con la cabeza—.
Entramos al boliche y la música invadió mis oídos de inmediato. Nos hicieron subir al palco vip a esperar porque el animador no había llegado todavía. Había más gente de la que esperaba. Nos acomodamos en la barra y enseguida nos trajeron tragos. Ya había pasado media hora desde que habíamos llegado y el animador no llegaba. Si bien estábamos disfrutando y riéndonos, Mia no, y se notaba. En un momento se fue al baño y, sin pensarlo demasiado, la seguí.
Marizza: ey, ¿qué pasa?
Mia: quería que esta noche fuera perfecta y este tarado que contraté no llegó todavía, Mar.
Marizza: Mi, cálmate, ya va a llegar. Hace media hora que llegamos y no son ni las tres, por ahí se retrasó un poco, pero ya va a llegar.
Mia: ¿decís que lo llame?
Marizza: para mí espera un rato más, porque si no te atiende te vas a poner peor y por ahí está, no sé, manejando.
Mia: ¿y qué hago si no llega? ¿Se arruina la noche?
Marizza: no se arruina nada y, aparte, estoy yo acá. No te digo que me recibí de animadora de despedida de solteros, pero soy la persona más divertida que conocés seguro, algo me inventaré.
Mia: —me reí y la abracé— gracias por ser tan buena conmigo.
Marizza: para eso estoy, como hermana mayor.
Mia: —reí— nacimos el mismo día, Mar.
Marizza: no sabemos el horario.
Se volvió a reír negando con la cabeza y volvimos a la barra donde estaban Guido, Tomás y Manu jugando a tirar un maní al aire y atraparlo con la boca, los otros grabándolos riéndose, las chicas mirándose en un mini espejito de cartera retocándose el labial y... mi marido con una rubia hablándole. Llegué a leerle los labios: "¿querés bajar a bailar?". Era un gato. Pablo enseguida negó con la cabeza, con una sonrisa y visiblemente incómodo al notar mi mirada fija en su nuca.
Guido: ojo que lo robaba si no llegabas, colorada.
Marizza: ay, cállate, imbécil.
Pablo: yo no hice nada.
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Solo una oportunidad más
Fanfic2 años después de terminar el colegio,nuestros protagonistas vuelven a salir a de gira,solo que las cosas están un poco diferentes,nuevos problemas,nuevos personajes,nuevas perspectivas de vida,un nuevo camino. (Es la continuación de mí otra histori...
