Narra Marizza
Habían pasado dos semanas ya desde que habíamos vuelto de la quinta. Volver a la rutina siempre es difícil, y más cuando la mayoría habíamos dejado trabajo atrasado.
Pero era lo que tocaba, y ya bastantes vacaciones habíamos tenido.
Ahora estaba almorzando con Mia en el trabajo, organizando algo de su boda, para la que faltaba cada vez menos y la emoción se sentía en el aire.
Mia: entonces, ¿te parece bien? ¿No es medio cursi?
Marizza: a ver, si me lo preguntás a mí, sí, porque no soy alguien cursi, pero la idea me gusta.
Mia: entonces queda, bombones de forma de corazón en el plato de todos, con sus nombres para que identifiquen su lugar.
Marizza: sí —reí— me parece bien, y anotá que el mío esté relleno de dulce de leche.
Mia: anotado. Hablando de cursi, mañana es San Valentín, estoy emocionada por ver qué preparó Manu.
Marizza: ni siquiera me acordaba de esa fecha estúpida.
Mia: ¿cómo estúpida, Mar? Es algo muy romántico, ¿vos y Pablo no lo festejan?
Marizza: supongo que no, Pablo no debe estar ni enterado de que estamos en febrero, así que no creo que hagamos nada.
Mia: qué aburridos, decile entonces.
Marizza: ¿para qué voy a decirle? ¿Vos le dijiste a Manu?
Mia: obviamente, se lo vengo recordando desde que empezó febrero, para que tenga tiempo de preparar algo romántico y especial.
Marizza: —rodé los ojos— ¿como qué?
Mia: como una cena romántica, o una salida especial, algo así —sonreí risueña—.
Marizza: me parece un día como cualquier otro, no necesito una fecha para celebrar mi matrimonio, lo hago todos los días.
Mia: ay, qué cursi sonaste.
Marizza: callate, Mia. Sí, soné cursi, pero es verdad, si me preguntaras lo que haría yo...
Mia: ¿qué harías vos, a ver, señorita "no me importa San Valentín porque soy una superada"?
Marizza: cenaría en casa, en el jardín, una buena comida, vería una película de terror comiendo un kilo de helado y después cogería mucho.
Mia: ¡ay, Marizza! ¡Qué ordinaria!
Marizza: —me alcé de hombros— como sea, eso haría, sobre todo la parte final —me reí sola—.
Mia: qué vulgar que sos, nena, no tenés remedio.
Marizza: lo sé, en fin, sigamos y cambiemos de tema.
Mia: okey, pero acordate de lo que te digo.
Marizza: mañana va a ser como cualquier otro día, Mia, no jodas.
——————
Al siguiente día me desperté con mi alarma de las 9 sonando, me estiré y bostecé. Pablo no estaba porque se había ido más temprano, al horario de siempre, pero yo hoy, por suerte, podía entrar más tarde.
Me levanté de la cama y fui al baño a cepillarme los dientes y lavarme la cara, al salir elegí mi atuendo; primero me puse un jean celeste con una remera blanca, pero al verme al espejo negué y me saqué la ropa, hoy hacía calor. Probé con un vestido básico blanco, pero también lo dejé porque era mucho para el trabajo y ahí pensé: ¿desde cuándo yo me preocupo tanto por la ropa? ¿Qué importaba San Valentín?
ESTÁS LEYENDO
Solo una oportunidad más
Fanfiction2 años después de terminar el colegio,nuestros protagonistas vuelven a salir a de gira,solo que las cosas están un poco diferentes,nuevos problemas,nuevos personajes,nuevas perspectivas de vida,un nuevo camino. (Es la continuación de mí otra histori...
