Los amigos de Natifa estaban alrededor de ella, escuchaban algo intrigados lo que se estaba contando; después de la ausencia repentina de Lia pensaban que ella ocultaba algo. No era la típica chica nueva con timidez, mucho menos la sociable; ella escondía todo un mundo interno. Era tan notorio que no quería que nadie la notara.
-La encontré agarrándose el cabello con fuerza, estaba sentada en una esquina sobre el piso -comentó Vanesa, una de las amigas que había encontrado a Lia junto con Natifa, quien la estuvo buscando preocupada.
Natifa asintió, fortaleciendo la anécdota, sintiéndose un poco mal por lo que le pasó.
Uno de los amigos miró hacia el suelo buscando respuestas, así como otros que no tenían intención de criticarla sin saber por qué tenía ese aspecto; ellos eran bastante educados como para criticar a una chica nueva con la que ni siquiera habían hablado y solo visto.
-Estaba en trance, la directora tuvo que entrar al baño para sacarla.
-Y su mirada seguía igual, parecía perdida... -indagó Vanesa.
-Uf... qué miedo.
-¿Por qué? -preguntaron al unísono los cinco integrantes con impresión.
-Es que es... rara.
-Sí, pero no sabemos el porqué actúa así -respondió Natifa con la mandíbula levantada.
Todos asintieron calificando el comentario como una crítica.
-Solo decía -dijo el chico levantando los hombros.
-Pues hay que ayudarla -comentó Vanesa.
-¡No! De por sí ya piensan que somos raros.
-¿Y eso qué, Chris?
-Saben que odio que hablen de mí, Aelen.
-Pero estaremos juntos -respondió Natifa sonriente.
Natifa miró a todo el grupo con entusiasmo, algunos poniendo muecas y otros con una sonrisa, entendiendo que ella ya se había puesto la etiqueta de empatía. Y esta vez no fue del todo por elección propia, en parte, por petición de la directora, quien la había buscado personalmente.
-¡Vamos! ¡Vamos! ¡Hasta podemos juntarla al taller de teatro!
-¡Eso le vendría bien! -respondió Karen mientras agitaba el brazo de Tomás-. Y a nosotros nos faltan participantes.
-¡Oye, sí! Podría ayudarnos con algunos personajes. ¡Puntos extras!
El grupo comenzó con su bullicio y pronto comenzaron a motivarse mutuamente, por un lado ayudaban a la chica nueva, mientras ellos recibían puntos extras al hacer que crezca el taller de teatro.
-¿Qué tanto gritan? -dijo una voz que irrumpió los gritos.
-¡Orlando! -gritaron las chicas.
-¡Florida! -dijeron los dos chicos en broma.
Orlando los miró con el ceño fruncido.
-¿Qué les pasa? ¿Por qué gritan? Qué castrosos, si no fuera por Natifa yo no les hablaría.
-Siempre tan feliz, mi hermano. ¿Por qué tan enojado? ¿Eh?
Orlando la miró mal y solo se sentó a un lado de Cris, quien sonriente se sentó a su lado en la banca de mármol blanco y le levantó el puño para que la chocara, pero él lo ignoró.
-Bueno, para empezar, ¿no la han visto? -preguntó Ailen.
Todos negaron.
-¿Cómo podemos saber de ella si no sabemos nada de ella? -preguntó Chris con algo de intriga.
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VÍCTIMA
Teen FictionEbi se miró en el espejo. Estaba inquieta por la presencia de Dean que salía lentamente de la oscuridad detrás suyo. Él le sonrió y se acercó. Fue fácil, pensaba ella. «Él escogió una víctima para su venganza, fue lo suficientemente hábil para que l...
