Bienvenidos al mundo de Seventeen.
Disfruta de las cortas historias que te traigo de cada integrante, porque todas merecemos soñar con ellos 🖤.
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Pedido especial, poquito atrasado, para Nuececilla02
¡Disfruta a tu Hannie!
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La cena anual de la empresa se llevó a cabo en uno de los restaurantes más lujosos de Seúl. El lugar era extremadamente elegante y todos vestían sus mejores ropas mientras compartían charlas con sus compañeros o simplemente charlaban con sus respectivas parejas que habían traído a la cena.
Yo me encontraba sola, en la mesa que compartía con mis compañeros de trabajo. Miraba cómo se desarrollaban libremente al tener más tiempo trabajando en la empresa. Me llevaba bien con ellos, pero todavía había un pequeño muro entre ellos y yo; ellos se conocían de más tiempo y yo tenía apenas unos cuantos meses trabajando en la empresa.
—¿Estás emocionada por el premio? —preguntó Dae sentándose a mi lado.
—¿Cuál premio?
—Te darán un reconocimiento por todo lo que has logrado en tan poco tiempo con nosotros —anunció con emoción.
Parpadeé impresionada ante sus palabras sin saber qué decirle. Ni siquiera cuando me subieron al pequeño escenario anunciándome como el mejor elemento dentro de la empresa, felicitándome por los proyectos que había completado en tan poco tiempo, aumentando la popularidad de la marca.
—Felicidades —me decían al bajar del escenario y yo solo les dedicaba una sonrisa tratando de agradecerles sin saber quiénes eran.
Volví a sentarme en la mesa que me correspondía, dejando el premio frente a mí tratando de ocultarlo con el centro de mesa. Me removí incómoda y traté de buscar una posición cómoda sobre la silla de plástico; levanté la mirada del premio para encontrarme unos ojos rasgados viéndome con intensidad y curiosidad. Levantó las cejas y asintió con la cabeza en forma de saludo provocando que me sonrojara ligeramente escondiendo mi mirada.
Durante la cena, continué sintiendo su mirada en cada movimiento que yo hacía. Me sonreía cada vez que conectábamos nuestros ojos y los dos nos sonrojábamos al darnos cuenta de eso. Me levanté de la silla llamando la atención de la gente a mi alrededor, incluyendo la suya. Me disculpé por el ruido y comenté que iría al baño, pero la verdad es que iba a buscar algún lugar sin personas para poder tomar aire y aclarar la mente.
Encontré un pequeña puerta que daba hacia el patio del lugar, un jardín lleno de cosas verdes y flores de muchos colores. El olor era espectacular y no pude evitar adentrarme más en el para deleitarme con la increíble vista. Respiré profundamente el aire limpio y lo sentí pasar por mis pulmones y lo dejé salir con lentitud.
—¿Estás bien? —escuché que alguien preguntó detrás de mí, sobresaltándome—. Perdón, no quise asustarte.
—No pasa nada —sonreí levemente sintiéndome avergonzada.