Bienvenidos al mundo de Seventeen.
Disfruta de las cortas historias que te traigo de cada integrante, porque todas merecemos soñar con ellos 🖤.
✨Actualizaciones constantes✨
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Este año, WonWoo me había sorprendido con la noticia de que tendría unas cuantas semanas libres de la empresa y que le gustaría pasar las festividades de diciembre en mi país.
―¿Te arrepientes? ―le pregunté divertida después del largo viaje que habíamos tenido, observando que tenía los ojos cansados.
―Para nada ―respondió de inmediato ―, estoy emocionado y nervioso al mismo tiempo.
―Tranquilo ―palmeé su pierna ―. Ya saben que te aman.
Salí yo primero con mi maleta, encontrándome con mi hermana y mi mamá emocionadas al verme; me recibieron con un pequeño ramo de flores y me abrazaron con nostalgia.
―Te extrañé, mi niña ―murmuró mamá abrazándome con fuerza.
―¿Dónde está? ―preguntó mi hermana mirando a mi alrededor ―, ¿se arrepintió en el último segundo?
―Está en Imigración ―le respondí rodando mis ojos, pero al final me abrazó.
Esperamos unos cuantos minutos hasta que lo vimos salir caminando con su maleta y con su mochila en sus hombros. Me sorprendía verlo de esa manera, sin tener fans o cámaras a su alrededor y de esa manera solía sentirse abrumado o ansioso.
―Hola ―saludó con pena cuando llegó frente a nosotras, inclinó su cabeza en forma de reverencia hacia mi mamá.
―Hola, WonWoo. Ven aquí ―le dijo sin importarle la parte del respeto hacia mayores y se acercó a él para abrazarlo, poniéndose de puntitas para poder alcanzaron ―, ¿cómo te sentiste? ―le preguntó en coreano y él sonrió avergonzado.
―Cansado, pero dormimos casi todo el viaje.
―Hola WonWoo ―fue el turno de mi hermana de saludarlo y ella también se acercó a saludarlo.
―Cambiaste de color de nuevo, Mely ―le dijo observando que ahora su cabello era de color rojizo y ella sonrió, levantando sus hombros de manera inocente.
―Estaba aburrida.
―Bueno, bueno... ―comenzó diciendo mamá ―, vamos. Seguro están cansados y tienen hambre.
Caminamos hacia el estacionamiento y mientras mamá pagaba el boleto, me recargué en el pecho de WonWoo y él acarició mi espalda.
―¿Muy cansada? ―preguntó en coreano y pude sentir su preocupación.
―Un poco ―respondí levantando la cabeza ―, pero estoy feliz de que estes aquí conmigo.
―Es un honor. Llevamos varios años saliendo y es la primera vez que vamos a pasar Navidad con tu familia.
―Vete preparando para eso ―le dije burlona antes de que llegara mamá junto con mi hermana.