Bienvenidos al mundo de Seventeen.
Disfruta de las cortas historias que te traigo de cada integrante, porque todas merecemos soñar con ellos 🖤.
✨Actualizaciones constantes✨
Para mi preciosa J, que siempre me has apoyado y nada de esto sería posible si no estuvieras a mi lado: fairy_bts7
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Diciembre.
En este mes, JeongHan había decidido donar unos cuantos millones de wones al orfanato al que yo pertenecí hasta que tuve dieciocho años. Nunca supe de mis padres biológicos y nunca tuve la posibilidad de ser adoptada, justo como todos los pequeños que habitaban ese orfanato.
Él sin pensarlo, lo había hecho para poder proveerles ropa, comida, útiles escolares y ese tipo de cosas cuando le conté que usualmente tienen recursos limitados al tener demasiados niños que mantener.
La fundación le agradeció infinitamente ya que con ese dinero podrían sopesar las deudas que tenían y les sobraría un poco más para poder regalarle algo a los niños más pequeños. A mi se me había ocurrido comprar juguetes y llevarlos para envolverlos con los niños más grandes del orfanato y tuvieran ese sentimiento especial de Navidad.
—No tenían porqué hacerlo —murmuró la encargada del orfanato, aquella señora que me cuidó durante tantos años, observando todo lo que habíamos traído con vergüenza —. ¿Cómo puedo reponerlo?
—Nada de eso —le dije de inmediato —, lo hacemos de corazón.
—Eres tan hermosa —me dijo acariciando mi hombro —, eres un ángel a pesar de todo lo que viviste —apreté mis labios al recordar todos los años que estuve en este edificio preguntándome si alguna vez podría vivir con una familia —. Él tiene muchísima suerte de tenerte a su lado.
—Yo soy la afortunada —le corregí con respeto —, él me brindó lo que siempre quise tener: un hogar.
Las dos observamos a JeongHan saludar a cada infante que vivía en este orfanato, tomándose su tiempo para tomarlos entre sus brazos y presentarse o dejarles un pequeño beso en sus mejillas.
—Jamás podré agradecerte todo lo que has hecho por nosotros —tomó mis manos y las apretó tratando de darme su amor a través de un toque —. Los estás haciendo muy felices con un pequeño detalle. Hemos tenido días difíciles, con el frío y la época...
—No dude nunca en hacérmelo saber, por favor —le pedí sintiendo mi corazón encogerse —, yo ayudaré en lo que sea que necesiten.
Ella sonrió con unas pocas lágrimas en sus ojos y observó a lo lejos la manera en que JeongHan interactuaba con los niños.
—¡Nunca he envuelto un regalo! —exclamó uno de los más grandes, tomando un pliego de papel con diseño de árboles —, los pequeños lo amarán.
Todos tomaron las cajas que había traído selladas, para que no vieran el interior, y comenzaron a recortar y a pegar con cinta adhesiva los bordes del papel.