🎊 MinGyu.

1.5K 126 3
                                        

A punto de terminar el año, nunca pensé en pasarlo en la sala de emergencias del hospital arruinando todos los planes que MinGyu tenía para nosotros para festejar

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

A punto de terminar el año, nunca pensé en pasarlo en la sala de emergencias del hospital arruinando todos los planes que MinGyu tenía para nosotros para festejar. 

—Lo siento —murmuré apenada sintiendo el efecto de los medicamentos golpear mi sistema para calmar el dolor que presentaba.  

—No, no debes disculparte. Fue un accidente —murmuró preocupado acariciando mi cabello recargándose sobre la camilla. Cerré los ojos tratando de calmarme mientras esperábamos al doctor. 

MinGyu había planeado pasar Año Nuevo en unas montañas nevadas en Tokio para disfrutar de las aguas termales y esquiar por primera vez en mi vida. Todo iba bien, me enseñaron lo básico de aquel complicado deporte y yo me sentía confiada cuando comencé a deslizarme sobre la nieve, manteniendo el equilibrio, pero no contaba con que alguien más profesional que yo pasara a mi lado provocando que no pudiera controlar mis movimientos y terminé rodando por la nieve quedando a varios metros de sitancia, lastimándome en el proceso. MinGyu corrió junto con nuestro instructor y comenzó a gritar mi nombre cuando vio que no respondía cuando removió mi casco. 

—No la muevas —escuché que le indicaron y cuando nuestros ojos se conectaron, sus lágrimas se evidenciaron en sus ojos —, puede tener una lesión en la espalda. 

Los paramédicos llegaron y comenzaron a revisarme mientras yo trataba de recuperarme del golpe en la cabeza. Me trasladaron al hospital en una ambulancia a toda prisa y MinGyu no dejó mi lado en ningún momento, tomando mi mano en cada momento aunque le estorbara a los doctores. 

Me habían hecho miles de exámenes, tomografía, resonancia magnética, ultrasonido para descartar algún problema neurológico severo; lo único que encontraron fue un esguince en mi tobillo y lamentablemente una fractura en mi brazo, desde la muñeca hasta el codo que necesitaba ser arreglada a través de una cirugía al ser bastante severa.

—No debí traerte aquí —murmuró enojado consigo mismo y pude notar que mordía sus labios con desesperación. 

—No digas eso —le pedí queriendo tomar su mano, pero mis dos manos se encontraban inmovilizadas —, fui demasiado torpe. Debí haber ido más lento. No nos culpemos, ¿está bien? 

—Tienes una fractura severa en tu brazo —reprochó y me miró con tristeza —, tendrán que meterte a cirugía, corazón. 

—Es una experiencia nueva —le dije divertida, pero él sonrió de lado sin encontrarle gracia a mis palabras —. Recibiremos un año nuevo aquí, ¿no te molesta?

—No pasa nada —comentó volviendo a acariciar mi cabello —, no me despegaré de tu lado. 

—Ve a descansar al hotel —le pedí al ver el cansancio en sus ojos. Llevábamos alrededor de cinco horas esperando a que confirmaran mi cirugía. 

—No, me quedaré aquí. 

—La cirugía tardará —indiqué —, ve a descansar y volverás cuando salga. Ve a despejarte un poco, amor. A darte un baño y a comer algo, por favor. 

_WORLDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora