1506.

1.3K 91 9
                                        


¡Feliz cumpleaños a nuestro hermoso hámster! 

┏━━━━━━━━━━━━━━━┓
Canción recomendada:

🎵 Cómo te va, mi amor — Pandora 🎵

┗━━━━━━━━━━━━━━━┛

Miré hacia ambas calles para asegurarme de que no había algún auto cerca antes de cruzar la avenida

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Miré hacia ambas calles para asegurarme de que no había algún auto cerca antes de cruzar la avenida. El semáforo cambió a luz verde y mis pies comenzaron a moverse sobre el pavimento. Metí mis manos en los bolsillos del abrigo que llevaba puesto al sentir el frío viento rozar mis mejillas. No era demasiado tarde, el sol apenas se había escondido cuando entré a la habitación de mi hotel y en seguida salí para buscar algo para poder cenar. 

Había olvidado lo frío que era el clima en Seúl, debí haberme puesto una bufanda o unos guantes. Aunque pensé que lo que fuese a comer, me ayudaría a calentarme un poco. Tal vez un ramen bien caliente me ayudaría a no pasar frío. 

De camino a la tienda de conveniencia, pasé por un gran edificio y no pude evitar mirarlo con detenimiento y con nostalgia. 

—¿Nía? —escuché que alguien pronunció mi nombre, dejándome paralizada por unos segundos hasta que dirigí la mirada hacia esa persona provocando que mi corazón latiera con rapidez. 

Que sorpresas da la vida
Encontrarte en plena calle

—Hoshi —murmuré con sorpresa al encontrar sus ojos, los cuales me miraban con asombro. 

Mis piernas comenzaron a temblar y por un momento pensé que mis rodillas se debilitarían y caería sobre el pavimento al tenerlo tan cerca de mí después de tanto tiempo. 

Fue una chispa en mi equilibrio
Dinamita que estalló

Un nudo se colocó en mi garganta al verlo; sus ojos cansados y las ojeras bajo de ellos me daban sospecha de que sigue con problemas para dormir, sus mejillas no eran tan prominentes como recordaba. Se notaba a distancia que había perdido peso y su figura era un poco más pequeña. 

Te encontré un poco más flaco
Fue mirarte y derrumbarme

—¿Qué haces en Seúl? —preguntó con su respiración pesada. 

—Trabajo —fue lo único que pude contestar, mi mente estaba pasmada y mis labios no reaccionaban porque no esperaba encontrármelo justo en la esquina del edificio donde trabajaba. 

Te creí asunto olvidado
Otra vez me equivoqué

—¿Puedo invitarte por un café? —preguntó esperanzado y con los ojos brillosos. 

_WORLDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora