Bienvenidos al mundo de Seventeen.
Disfruta de las cortas historias que te traigo de cada integrante, porque todas merecemos soñar con ellos 🖤.
✨Actualizaciones constantes✨
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
La empresa Seventeen había sido nombrada como una de las mejores dentro de la industria, posicionándola en el lugar número dos. El artículo de la revista mostraba la entrevista que se le había hecho al magnate, donde se reflejaba su fuerte carácter en las respuestas.
—Es guapo —murmuró Mía a mi lado, sacándome un pequeño susto —. ¿No te gusta?
—Es atractivo —le respondí con honestidad —, pero no es mi tipo ideal.
—Dicen que tiene un carácter difícil —señaló la fotografía donde él estaba posando seriamente, mostrando el reloj en su muñeca izquierda.
—No lo sabremos nunca —dije soltando una carcajada.
Era cierto, una persona como él no estaría al mismo nivel que nosotras. Era uno de los hombres más influyentes en el mundo, no era como si pudiésemos conocerlo tan fácilmente.
—Tengo que irme —murmuré dejando la revista a un lado, tomando mi mochila —. ¿A qué hora llegarás? —le pregunté antes de salir.
—En una hora, terminé de agendar todo.
Asentí y salí del departamento que compartíamos para dirigirme al restaurante donde trabajábamos. Era un lugar pequeño, pero era mi sueño hecho realidad; poder tener un restaurante propio y manejar mis platillos me emocionaba demasiado.
Al entrar, me encontré con Nissa y Juni terminando de acomodar las mesas dentro del local.
—Buenos días, jefa —exclamaron las dos al mismo tiempo provocando que las tres riéramos.
—Buenos días, chicas. ¿Ya estamos listas para abrir? —pregunté caminando hacia la parte trasera del local para dejar mi mochila.
—Si, recibimos las cosas y acomodamos todo —presumió Nissa y yo sonreí —. Dejamos todo en tu oficina.
—Gracias. Vayan a sus puestos.
El reloj marcaba que faltaban cinco minutos para las once de la mañana, así que decidí apurarme para llegar a la cocina y verificar que todo estaba en orden. Los ayudantes comenzaron a preparar los materiales y Nissa se encargaba de organizar todo.
—Hoy tenemos muchas cosas —dijo ella acercándose a mi estación.
—Será un día muy movido.
—Lyra —escuché que alguien dijo detrás mío —, pidieron una degustación de platillos presencial.
—¿En serio? —pregunté confundida mientras limpiaba la mesa de metal frente a mí —, ¿quién es?