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Delante suyo tiene a ese ser, la sombra que cubre aún los ojos de de Hakuryuu, su mente y espíritu. Tsurugi Kyousuke en persona.

El aroma del café llama la atención de varios de los comensales, el pan caliente y el tono de los olores del chocolate, canela y otras variedades de sabores que hacen agua la boca, la gente que entra y ordena, aquellos que se van para ir a su trabajo, escuela, negocios, y aquellos que se quedan para esperar a un amigo, colega, o la pareja.

En este caso, Tsurugi espero en aquel lugar a Fidio. Se entero que Hakuryuu y su pareja estaban en Japón, algo normal y que no le hizo sentirse especial o diferente, el detalle fue cuando Hyouga le mando un mensaje diciendo que Fidio desea verlo.


Aldena tomó asiento delante de Kyousuke, quien se había ordenado un chocolate frío, en cambio él ordeno un té helado de limón, estaba tenso, nervioso, Tsurugi no es mal parecido, tiene unas facciones detalladas, su piel blanca, esos ojos como los de un cazador, alto, y aunque no puede decir mucho de si es delgado o fornido, apuesta que tiene algo de músculo.

—Soy Fidio Aldena, prometido de Hakuryuu –se presentó el castaño con un tanto de seriedad. Taiyou le mostró una foto de Tsurugi de hace un par de meses en donde estaban en una feria, Ame estaba abrazado a Yukimura, quien no estaba muy contento con un gorro de un gorila, y Tsurugi con una sutil sonrisa y una camisa colorida —Hakuryuu me ha hablado de ti.

Tsurugi bebió de la pajilla el dulzor del chocolate fresco por los hielos, lo miró esperando por más, ya que, él no tiene en realidad nada que decir al respecto.

Fidio fijo más seriamente sus ojos en Tsurugi —quiero que te alejes de él. 

Las charlas ajenas se escuchan distantes, el ruido de afuera, el sonido de adentro, todo eso quedo en segundo plano para Fidio —Hakuryuu me habló de lo suyo, de lo que paso, del tiempo que desperdicio en ti, en alguien quien no lo valoro. Yo lo amo, y el me ama –se llevo la mano al pecho, sus ojos seguían fieros hacia Tsurugi —cuando me mira, cuando me toca, cuando hacemos el amor, el me pertenece, y yo le pertenezco. Deja de ser ese fantasma, la sombra de su pasado, déjalo libre, él ya está conmigo.



—Deja de tener esa cara –regaño Hakuryuu a Yukimura. Hyouga lo acompaño a buscar un traje para la ceremonia, diferente de Yukimura que hicieron una boda sencilla y con pocos invitados, Fidio decidió hacer una boda a lo grande.

—Disculpa, es la única que tengo –responde con neutralidad.

Akane leía el periódico sin darle mucho apuro a los trajes que Hakuryuu se media, mirando cada tanto al albino y negar a cada traje, hasta ahora, cinco. Hakuryuu suspiro —oigan, si no querían venir...

—No lo digas –responde Yukimura.

—Siento que están a la fuerza. No es mi culpa que Tsurugi no me amara, yo amo a Fidio, me casaré con él, y seré feliz con o sin su consentimiento –dijo con enojo para ir a cambiarse de traje.

Akane bajo el periódico y miró a Yukimura —creo que debemos apoyarlo.

—¿Eso crees?

—Se nota que ama a Fidio, somos sus amigos, no podemos más que desearle que sea feliz. El estuvo en tú boda, te apoyo, es hora de que hagamos lo mismo y dejar de pensar en algo que dejo de ser hace mucho tiempo.

Yukimura suspiro —tienes razón. Solo, no se, creo que me deje llevar por una idea errónea de que esos dos algún día pudieran estar juntos, ya sabes, Hakuryuu tuvo ese flechazo que lo hizo quitarse la venda de los ojos para poder dejar a esa tóxica de Aoi que.

—Si, yo también. Pero no es un cuento de hadas, Hakuryuu es feliz con Fidio, debemos apoyarlo. Y, sabes que Tsurugi esta saliendo con alguien.


Antes de volver con ellos para poder hablar de manera más serena, Hakuryuu se detuvo y escucho aquello.

¿Tsurugi saliendo con alguien?



—Debiste avisarme que irías con él –regaño Marco a Fidio, quien luego de haber dicho un par de cosas a Tsurugi, quien no dijo nada en el poco tiempo que estuvieron en aquel lugar, se retiró diciendo que espera su comprensión —¿Qué fue lo que le dijistes?

Fidio estaba decidido con aquel traje gris casi blanco, chaleco un poco más oscuro y camisa blanca con una corbata plateada, en el espejo se veía bastante guapo, que ya se imaginó la cara de Hakuryuu al verlo —que se aleje de Hakuryuu.

—Y, no crees que ese tipo pueda decirle a Hakuryuu lo que le dijiste –no era pregunta, sino una afirmación que podría ser verdad en un sesenta por ciento.

Fidio no hizo caso de eso, mando llamar al dependiente para decirle que se llevaría aquel traje, Marco solo suspiró ¿Qué podía hacer? Solo ver al amor de su vida casarse con Hakuryuu, no es un mal hombre, ve en sus ojos el amor por Fidio.

Su corazón duele, duele respirar, y, una tortura es al mismo tiempo ver la felicidad de Fidio a manos de otro que no es él, quien lo cuido por tantos años, que lo protegió, quien estuvo en sus momentos más crueles y crudos, como en aquellos donde la euforia inundo todo su ser.

Se pudo en pie, se acercó a Fidio luego de que el dependiente se retirara, le tomó de los hombros para verse, Fidio le habló, miró aquellos labios moverse, sin embargo, a sus oídos no llego el sonido de estos, y entonces se acercó a los labios de su amigo, besando apenas un poco la superficie cuando fue empujado por el castaño que le veía con confusión.

Sintió esa corriente eléctrica correr por su cuerpo, la sensación de hormigueo en sus labios y correr por sus venas a todo el cuerpo, el calor en su pecho expandirse como un oleaje salvaje. Sí, ama a Fidio más que como un amigo u hermano, y, ya no puede ser capaz de volver al retorno, no después de eso.



—¿Qué te dijo Fidio? –interrogó Yukimura a Tsurugi, reuniéndose luego ellos para tomar algo.

—Nada –responde sin demostrar alguna emoción o sentimiento, algo que no le agrado a Yukimura.

—No creo que por "nada" quisiera hablar contigo –insistió —¿Te dijo que te alejes de Hakuryuu?

Nada. Ni una mueca, ni un gesto, el rostro de Tsurugi no se perturbo por nada, Yukimura suspiro —Hakuryuu no sabe que Fidio hablo contigo, seguro te dijo que alejaras Hakuryuu.

Kyousuke bebió de su coctel de manera tranquila, Yukimura era más de tomar bebidas fuertes como whisky —en serio ¿no me dirás?

Kyousuke le miró de reojo, luego a las personas en el bar, uno tranquilo, con jazz en vivo y los jueves con show de magia —ya te dije, no dijo nada.



Fidio se abrazo de aquella almohada mientras Hakuryuu se duchaba, a pocos días estaban de casarse al fin, pero, el recuerdo del beso de Marco lo estaba atormentando, desde aquel día no pudo contactarlo luego de salir de aquel lugar, le llamó varias veces y dejo algunos mensajes, pero nada.

No entiende a qué se debe aquella acción de Marco en besarlo, hasta que su corazón le pulso con dolor.


Hakuryuu salió de la ducha y vio a Fidio golpeando la almohada con enojo notable es aquellos fuertes golpes, en su rostro rojo y en esos ojos que destellan un brillo oscuro, un espacio denso y cargado.


25/06/2026

Lazos paralelosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora