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Toda la semana se esforzó al máximo por hacer que todo que perfecto, aun sabiendo que la perfección solo es una limitación, considera que quede todo listo en el tiempo establecido, saliendo antes de que el sol salga y llegando después de que la luna sale.

Esta cansado, sí.

No es la primera vez que organiza algo, pero a esa escala en donde será reconocido como un escritor, lo llena de tanta alegría, de más expectativas a su persona, y es por ello que se esmera, además, no es solo por eso, también quiere incluir en ello varios "cierres e inicios" que den paso a un ciclo de purificación, de sanación y, amor.



Ese día en especial, el principal momento en su vida siente que toda su existencia ha sido un camino de esfuerzo cuya recompensa se fue acumulando, y, no es que conocer a Blade no fuera un regalo luego de que ambos se entregaron, o ayudar a sus "hijos", la cúspide de todo lo que anhelo y pensaba que jamás podría alcanzar.

Lágrimas se acumularon en sus ojos, una chica auxiliar de equipo de sonido le extendió un pañuelo sin decir palabra alguna, de alguna manera sintiendo esa emoción del escritor a quien días antes le pidió un autógrafo y, preguntó sobre uno de sus libros, algo que él amablemente le respondió con algo que ella tomó como una: "respuesta de autor", siendo en realidad una verdad que nadie creería.



Con la ayuda de Kishibe, Kita, Roleia y Fidio, siendo con este último un tanto más cuidadoso, sabiendo de palabras fiables que el esposo de Hakuryuu aún está algo resentido con Tsurugi, decidió no decir la verdad del todo, y convenciendo a Aldena de que Hakuryuu necesita su tiempo a "solas".



Siete de la tarde, la nieve empezó a caer desde las cinco de la tarde, cortando un poco el frío. El personal ya estaba preparado, esperando solo la llegada de los invitados. Haku en su camerino lleno de flores, regalos y cartas por parte de fanáticos, compañeros y personas que han estado con él desde sus inicios, uno de ellos llamando a la puerta.

Con un "adelante" Tezcatl entró y cerró detrás de si la puerta, alcanzándose a escuchar el ruido, los pasos apresurados y el murmullo de la gente —quién diría que ese chico que escribía en sus horas libres de trabajo, ahora será reconocido como uno de los mejores escritores de Japón.

Haku se puso en pie y ambos se fundieron en un abrazo, Tezcatl sintió los nervios de su amigo por el temblor en este, el sudor en la frente y el como estaba sofocado, algo que él sabe bien de su querido amigo —llegue en el momento justo –dijo al ambos tomar distancia y sacar de su saco blanco una pequeña botella que bien contiene ese líquido ámbar para dos tragos directos.

—Sabes que no soy de beber –le recordó Haku viendo que Tezcatl se deshacía del agua de un vaso al echarla en una planta y servir la porción para su amigo —y en este momento---

—Lo necesitas. Sabes que te conozco, y se que necesitas calentar esos nervios antes de subir y decir lo que tienes escrito desde el día que te inscribiste a la carrera, sin saber si concluirías la carrera, o pasarías tus días con una carrera trunca y una vida arruinada.

—No es para tanto –sostuvo el vaso con el líquido —y mi vida no se hubiera arruinado –Tezcatl alzó la ceja por ello —solo me hubiera deprimido por un tiempo.

Alzando cada uno su parte de aquella bebida, chocaron tragos y bebieron de un solo trago.



Lazos paralelosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora