7
CÍRCULO ÍNTIMO
—Oye, ¿por qué dices eso? Sabes que no puedo. ¿Quién se queda contigo y Mason?
—Por favor, Mack. Tengo quince años y Mase no representa ningún desafío como para que no pueda quedarme sola con él —replica y se cruza de brazos—. Me he quedado con él cuando trabajas, no es nada diferente a esto.
—Meghan, el trabajo es una cosa, las fiestas son otras —refunfuño—. No puedo ser tan irresponsable.
—Te lo mereces. Mack... —Le da una mirada a Astrid y me toma del brazo para alejarnos un poco de ella—. ¿Sabes que me siento mal cada vez que salgo y tú no? —musita—. Sé cuánto has sacrificado por cuidar de nosotros, sé cuánto haces por nosotros. Y perdón si a veces me comporto como si no valorara ni lo supiera. Pero lo sé. Quiero que, por una vez, tú también puedas salir a distraerte un poco.
—Meghan... —Emito un suspiro—. ¿Y qué hay con lo que pasó anoche? No puedo dejarlos solos después de eso...
—Tendré todo cerrado y el número de la policía a mano ante cualquier cosa.
—No lo sé...
—Estaremos bien —asegura.
No me siento bien dejándolos solos. No es que estuviese desesperada por ir a la fiesta tampoco, no me hace falta salir ni es muy de mi estilo. Sí acudí a unas cuantas fiestas en Seattle, pero siempre fue cuando mamá estaba en casa, nunca los dejé solos por salir. Sin embargo..., Meghan realmente quiere demostrarme que ya es capaz de velar por su seguridad y la de Mason. Y entiendo que se sienta de esa forma, pero yo nunca lo sentí como si sacrificara parte de mí por ellos, es lo que me nace hacer.
Mi hermana se pone detrás de mí y me empuja de vuelta hacia Astrid.
—Mack, irá —dice por mí.
Astrid me observa, queriendo corroborar lo que dice mi hermana. Me rindo ante la insistencia de ella, así que asiento.
—Dame tu celular. —Me pide. Se lo tiendo—. Aquí está mi número. —Marca desde mi móvil y el de ella suena en uno de sus bolsillos—. Y ahora tengo el tuyo. Te escribiré la dirección, no es muy difícil de llegar.
—¡Astrid!
El amigo de Jera le hace señas desde lo lejos, llamándola.
—Me tengo que ir. Espero verte allí, Mack, pero si no puedes ir, está bien. —Me guiña el ojo—. Un gusto conocerte, Meghan. Adiós.
—¡Igualmente! —exclama Meg.
—Nos vemos, Astrid.
Meghan y yo nos dirigimos hacia el auto y luego nos ponemos en marcha hacia la secundaria de Mason.
—Vas a ir, ¿verdad? —pregunta.
—No lo sé, Meg. Ya te dije que no me siento cómoda dejándolos solos.
—Ve un rato. Te quedas dos horas y te devuelves. No hay nada de malo en estar dos horas fuera.
Arrugo el entrecejo y la miro de reojo.
—Ahora sí estoy dudando de que quieras que vaya por mi propio bien. ¿No estarás planeando llevar a alguien a la casa? —cuestiono.
—¡Cómo crees! —exclama, indignada—. ¡No haría eso! ¿Y a quién llevaría? No tengo novio para empezar y tampoco metería a alguien con Mase estando presente —replica y se hunde con los brazos cruzados sobre el pecho en el asiento—. Me ofende que pienses esas cosas sobre mí, Mack.
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I. The Calling ©
LobisomemPRIMER LIBRO TRILOGÍA LA PREDICCIÓN DE LA VALA Sinopsis. La única preocupación que Mackenzye Nightshade siempre ha tenido, es su familia. Ella es la hermana mayor. Ella es el pilar de su madre desde que su padre se esfumó en el aire cuando tenía nu...
