Cuando vi a mi hermana en silla de ruedas jamás creí que iba a sentirme tan abrumado.
Corrí de inmediato a abrazarla.
—¡Taylor, si viniste! —me dijo contenta.
Asentí con la cabeza mientras me separaba y me agachaba a su altura.
—Lo siento por no poder venir antes... —susurré rascándome el cuello.
Me miró con una sonrisa de lado.
—Tranquilo, sé de tu problema con los hospitales —se encogió de hombros y se aproximó a la mesa en la que estaba haciendo tarea.
Me senté a su lado en el suelo.
Leah se encontraba en el hospital hace dos semanas, desde que se cayó del árbol que tenemos a un lado de la casa y se quebró el brazo y pierna.
Me sentía muy culpable cómo para venir, porque ella estaba a cargo mío cuando sucedió, pero mis padres supieron entender que yo estaba muy arrepentido.
Les hice prometer que no le contarían a Leah que lloré de tan mal que me sentía.
—¿Qué haces? —me aproximé a ver su cuaderno.
Me miró de reojo.
Vi en su cuaderno ecuaciones y números.
—Matemática —rodeó los ojos.—Ni siquiera sé si lo estoy haciendo bien, pero al ser una pobre niña de 13 años que está en el hospital, a la maestra no le importa si... —se vio interrumpida por unos gritos que llamaron nuestra atención del otro lado se la sala.
Vi a una chica gritándole a una enfermera. Le repetía muchas veces que "no lo haría".
—¡Basta! ¡No, no quiero! ¡No lo haré! —quiso salir de la habitación dónde todos los menores del hospital estaban haciendo sus tareas o pintando, pero unos enfermeros la tomaron de los brazos y la obligaron a que se siente en una silla.—¡No pueden obligarme a estar aquí!
Vi su vestimenta; traía un saco que le llegaba a las rodillas y debajo una camiseta suelta con pantalones de pijama y pantuflas. Debía ser interna del hospital.
Miró a los enfermeros con ira.
Volvi la vista a mi hermana y ella continuaba haciendo tarea.
—¿Es muy normal que haya tanto escándalo aquí? Tu vida es más emocionante que el show de las Kardashian —mi hermana soltó una carcajada.
—¿Tu ves eso? —Leah se volteó a mí con una ceja enarcada.
Me encogí de hombros.
—Cameron a veces lo pone cuando no dan nada interesante —se rió.
—En fin... El área infantil es como la mansión de las Kardashian, tienes razón —reímos juntos y traté de ayudarla con su tarea.
[•••]
—¿Leah? —golpeé la puerta de su habitación.
Escuché desde adentro una respuesta y pasé. Al entrar me encontré a mi hermana y a otra chica más grande que ella, tal vez de unos 16.
Al verla me di cuenta que era la chica que había llamado la atención de todo el mundo, gritándole a los enfermeros.
—Hola Tay —me sonrió desde su cama.
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Imaginas | Magcon Boys
Fanfiction«Si lo puedes imaginar, puede pasar...» «Si sueñas sólo, es una fantasía; pero si sueñas con muchos más, es una realidad»
