Jordan volvió a ser el de siempre y parecía que las cosas se iban estabilizando.
Día 24, Nochebuena... Fue un caos, todo el mundo estaba ayudando en lo que se pudiese, y aún así faltaban manos.
-Lleva esto a la mesa- dije pasándole la pila de platos a Jake, un chico de la manada.
Salí detrás de él con vasos y cubiertos entre las manos y sabía perfectamente que debería hacer otros dos viajes para poder llevarlo todo.
Estuvimos desbordados toda la tarde, pero el trabajo valió la pena.
Después de que todo estuviese preparado nos fuimos a duchar y a arreglar para aquella noche tan especial.
Jordan y yo subimos juntos a la habitación y me detuve a media escalera al sentir como un mareo me invadía.
Me agarré de la baranda y bajé mi cabeza intentando centrarme en un único punto... Pero todo me daba vueltas.
En menos de medio segundo tuve a Jordan a mi lado, pasándome un brazo por la espalda y otro por debajo de las rodillas, alzandome en el aire y acabando de subir las escaleras que quedaban conmigo en brazos.
-Estoy bien- dije una vez llegamos a la habitación.
Me dejó encima de la cama con suavidad y me miró preocupado.
-No... No lo estás.
-Ha sido todo el ajetreo de hoy... Solo eso- le respondí intentando tranquilizarle.
Me miró desconfiado y acabó por asentir.
Le sonreí levemente y le cogí la mano tirando de él en mi dirección, haciendo que se inclinara para besarme.
Poco a poco le atraje hacia mí pero vi que solo se limitaba a los besos y caricias, y que de ahí, por mucho que yo lo intentara, no iría a más.
Mis manos viajaron al borde de su jersey y lo fui levantando, Jordan se dió cuenta a tiempo y agarró mis muñecas y se separó de mi.
Negó con la cabeza dándome a entender que no quería que pasara nada y bufé molesta, apartándole a un lado y levantándome de la cama.
-Mack...- me llamó agarrando mi antebrazo- Es lo que más deseo... Pero no puedo- dijo él susurrando lo último.
-Esta bien...- dije molesta deshaciéndome de su agarre.
Me metí en la ducha y dejé que el agua se llevase consigo todas mis preocupaciones y pensamientos.
Salí envuelta en toallas y vi a Jordan sentado en el borde de la cama esperando a que acabase de ducharme.
Alzó la mirada y sus ojos se oscurecieron un par de tonos.
-Ya estoy...- avisé cerrando la puerta del baño detrás de mí.
Él asintió y abrió la boca con la intención de decir algo pero la cerró enseguida.
-Tenemos que hablar- dije yo sabiendo que eso era lo que él quería.
Me senté a su lado y agarré una de sus manos con las mías.
Busqué su mirada con insistencia hasta que al final nuestros ojos conectaron.
-Cielo...- susurré acariciándole el rostro- Todo irá bien, estaremos bien- dije dirigiendo su mano a mi vientre.
Entonces él lo entendió todo, sabía que los había escuchado hablar en la cocina, lo que en cierto modo fue un alivio para él.
Sabía que estaba embarazada, el período se me había retrasado, y yo era como un reloj con eso, así que ese fue uno de los primeros indicios.
Después escuché a Jordan y Valerie... Eso me confirmó las teorías que tenía.
Lo que aún me seguía preguntando era como Jordan lo había averiguado antes que yo misma.
-Puedo sentirlo...- susurró sonriendo a la vez que miraba su mano en mi vientre.
-O sentirla...- dije yo en el caso de que fuese una niña.
Él sonrió por mi corrección y sin esperarlo me abrazó por la cintura, hundiendo su rostro en el hueco de mi cuello.
Le acaricié el cabello y la nuca con delicadeza y suaves movimientos.
Sonreí por la situación en si... Estaba feliz, no podía evitar estarlo y tener una enorme sonrisa en el rostro.
Jordan se separó de mí y vi que sonreía también.
-Te quiero...- Susurró él.
Mis ojos se aguaron al escuchar aquello, tanta felicidad no me cabía en el pecho...
Me puse a llorar como no lo había hecho nunca, Jordan me abrazó con fuerza y pronto su jersey se humedeció.
Era la primera vez en mi vida que lloraba de felicidad... Y me sentía bien.
-Deberia ser ilegal ser tan feliz- susurré riendo entre sollozos.
Jordan rio y su risa, de alguna manera, me hizo sentir muy tranquila y protegida.
No tenía miedo por lo que pudiese pasar en los próximos nueve meses... Sabía que Jordan estaría conmigo pasase lo que pasase...
ESTÁS LEYENDO
Jordan
Hombres Lobo-Querida... No saldrás de aquí en tu vida... Aquellas palabras me helaron haciendo que se me quedara cara de tonta. ¿C-como dices?- tartamudeé yo. -Lo que oyes pequeña... Me perteneces, siempre lo has hecho Mack. -¡Estas loco- le chillé sin poder co...
