Cuando un fuerte y atronador eco atraviesa cada por de tu piel, lo único que puedes hacer es seguir con tu meta hasta lograr tu sueño, que persiguen el vacío de tus recuerdos.
De una manera u otra, y por encima de quien hiciera falta.
[Portada crea...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
...
— ¡Joven Echo!
Nada más ser llama, la susodicha se acomodó la mochila y paró en seco al ver a un enorme y alto rubio acercándose a ella.
Subió la mirada hacia arriba por la gran altura que los dividía, interrogándolo con la mirada.
— ¿Todo va bien?— Preguntó con esa gran sonrisa suya.
— Sí...¿Por qué iba a ir mal?— Inquirió la contraria, ladeando la cabeza.
— Oh, no...Por nada en especial— Rió un poco. Se cruzó de brazos, risueño—. Sólo que dada tu condición, estoy algo preocupado por ti, joven.
Echo sonrió con sinceridad.
— All Might, no tienes de qué preocuparte— Dijo—. Te agradezco mucho que lo hagas, pero es algo con lo que tengo que vivir. Estoy acostumbrada e intentaré concienciarme más.
Aun así, no era todo lo que le inquietaba de ella.
Su caso lo había alarmado tanto a él, como a otros profesores; Que una niña de tan poca edad tuviera tantos problemas, era algo bastante grave e inusual de ver.
Él ya había visto varios casos de jóvenes dañados mentalmente, por lo que no deseaba que una chica tan agradable y calmada como la ojigris tuviera algún pesar dentro de su ser.
Y mucho menos que inconscientemente, se pudiera infligir daño.
— Si necesitas hablar con alguien, no dudes en consultarme— Comentó. La muchacha le asintió con una mansa sonrisa—. Ni te avergüences por ello, estaré aquí para lo que necesites.
— Muchas gracias...
— ¡Guardaré todos los secretos que quieras contarme, prometido!
La pelilila rió débilmente, afirmándole con la cabeza.
— Está bien, lo tendré en cuenta— Respondió, pacífica.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.