Dije que actualizaría cuando saliese y pudiese. Tenía este capítulo ya preparado (tengo más pero sin corregir) y aquí lo tenéis. De hecho solamente iba a anunciar que salí bien, pero me dije que ya que lo hacía, lo hacía con capítulo. Si veis algún fallo me lo avisáis, que estoy un poco ida por la medicación y voy con una sola mano.
La diosa de la agricultura estaba más radiante de lo normal. Por fin iba a tener a su hija de vuelta, después de tanto miedo y preocupaciones iba a estar sana y a salvo de nuevo junto a ella. Los criados de Hades eran eficientes y habían sido capaces de recoger todas las cosas de su hija en un tiempo record. También había añadidos que se llevaba de esa tierra, como el enorme trono que había sido la envidia de Hera. Por alguna razón su hija no pareció nada contenta de haberse encontrado su regalo entre sus posesiones.
Perséfone se tomó el trono como un desafío directo a sus palabras, le había quitado su trono de la sala de los juicios. Muy bien, se dijo, tendré otro mejor cuando sea oficial.
Hécate estaba con ellas desde bastante temprano, le gustaría haber podido hablar con ella sobre lo que había pasado la noche anterior, ella conocía muy bien a Hades y la habría ayudado. También le habría gustado hablar con Dorcas, la había ayudado tanto y le había cogido mucho cariño... Por eso se alegró tanto de verla esa misma mañana para despedirla, a pesar de que no podría hablar con ella a solas al menos podía verla por última vez antes de irse. No era una despedida para siempre, estaba decidida a volver regularmente hasta que volviese como reina, descansar en los Elíseos regularmente le parecía un buen plan.
La sorpresa fue el reconocimiento de Deméter a Dorcas, pues Dorcas había sido una suma sacerdotisa de su culto antes de que tuviese a la Koré con ella. Deméter se quedo muy satisfecha con esa elección para atender a su hija, a pesar de que había tenido cientos de sacerdotisas aún la recordaba.
-Sabía que Hades era un buen anfitrión, pero no me esperaba este nivel de detalle, pensaba que te lo dejaría todo a ti –le dijo a Hécate.
-¿Hades delegando funciones? Claro, lo siguiente es verlo tomarse unas vacaciones y dejar al mando a Minos.
Mientras la pareja seguía repasando que todo estuviera en orden Perséfone se distrajo pensando que quizás no venía a despedirla después de la noche anterior. No podía ser, lo conocía lo suficiente como para saber que si decidía hacer algo así no habrían dispuesto las cosas en su carro. Nadie podía llevar a sus caballos sin estar él presente, habrían cogido otros caballos que no fueran sus aterradores corceles, ya no solamente por posesividad si no porque no creía que otra persona fuese a manejarlos igual.
Tenía que pensar cuidadosamente el próximo movimiento. Sabía que él la amaba, cosa que era una victoria enorme para su causa, pero todavía no podía darse como con todo ganado. Tenía que convencer al cabezota de que sus sentimientos no eran meramente circunstanciales. Podía frustrarse en el proceso o divertirse, estaba dispuesta a lo segundo.
-Ey chica venenosa –Hipnos apareció con su hermano para despedirse- Sin ti por aquí será más fácil dormir, pero más aburrido lo demás -le dio un abrazo descuidado, levantándola del suelo- Si tienes pesadillas, ya sabes a quien llamar. O puedes llamarme a mi.
Le dio un suave puñetazo amistosos antes de que se apartase para dejar paso su hermano.
-Mi señora Perséfone, a penas nos hemos conocido, pero ha sido un placer -bajó un poco la voz con la esperanza de que no lo escuchasen los demás- Siento mucho lo que le hice hacer a mi hermano.
Hipnos lo excusó diciendo que tenía mucho trabajo que hacer, cosa que no dejaba de ser real dejando a una desorientada Perséfone, aunque conociendo a Hipnos se temía que fuese cualquier cosa, por un momento pensó en sus sueños con Hades, pero no creía que hubiesen sido capaces de hacer eso ni mucho menos que les fuesen a querer hacer algo así, no tenía sentido hacerla soñar con Hades cuando ya estaba empezando a pensar todo el día en él.
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Escondida
FantasyCuando el mismísimo Zeus quiere raptar a tu hija la esconderías donde fuese. Incluso en el Inframundo. Deméter pide a Hades ayuda, él acepta porque total, solamente será meter a una cría en los Campos Elíseos, ¿qué problema puede dar la tal Perséfon...
