57. Amar como amas tú

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En una boda corriente el novio se llevaba a la novia a su casa y allí habría recibido las bendiciones. En las bodas reales la cosa era diferente por motivos de estrategia, en una boda divina como esta también había que alterar el protocolo. La boda significaba llevarse a la novia de su lugar de origen e integrarla como una posesión del novio. Que Hades hubiese sugerido desde el principio casarse en el reino de Deméter en lugar de en el Inframundo dejaba aun más claro que su mensaje era que él le pertenecía a Perséfone tanto como ella a él. Hera estaba charlando tratando de matar un poco los atacados nervios del novio mientras esperaban cuando el barullo típico de las reuniones llenas de gente esperando toda reunión cesó.

Deméter llevaba a su hija del brazo cumpliendo el papel que debería haber realizado cualquier hombre de la familia. Nadie pudo encontrar ninguna pega al hecho de que Deméter tuviese autoridad más que de sobra como para ejercer de patriarca.

La charla que estaba manteniendo Hades hasta el momento con Hera frenó en seco, el novio quedó mudo al ver a su novia ir hacia él. Hera le dio un ligero apretón del brazo recordándole que no podía salir en su búsqueda directamente, ya se habían saltado demasiados protocolos en la boda.

Perséfone llevaba un vestido asombrosamente simple. Era una túnica blanca sin adornos, salvo por los pasadores y el ceñidor que lo mantenía en su sitio. El velo era liviano, más por estar ahí que velando nada. Prácticamente era lo mismo que llevaba la primera vez que descendió al Inframundo, solamente que ahora estaba menos cubierta, pues no había necesidad de esconderse. La diosa de la Primavera se presentaba hasta el altar fresca y simple, sin más adornos que su belleza. No necesitaba nada más, la vida de por sí es hermosa sin más adornos.

Al parecer el novio no era el único afectado, pues la novia trastabilló ligeramente al acelerar sin darse cuenta y no fue a marchas forzadas hacia él gracias al firme agarre de la madre. A pesar de ser aun más baja que su hija, la presencia de Deméter, toda regia en verde y dorado, hacía que fuera imposible dudar de que se merecía ser la que entregase a su hija y de que era una autoridad entre autoridades.

Debía entregarse a un familiar del novio, tanto Zeus como Poseidón discutieron por días sobre cual de los dos debía hacerlo, ambos querían ser él que entregase a la próxima reina del Inframundo, la discusión la cerró Hades de una manera inesperada para ambos. Si había alguien que había sido como de la familia para Hades aunque no lo fuera era la diosa de la brujería. Osea que la diosa salió ataviada elegantemente, con una tonalidad de gris mucho más clara de la que solía vestir y desde luego bastante más enjoyada, a recibir a la futura reina.

Normalmente es en ese momento en el que se habría hecho el intercambio de la dote por la novia, pero dado a que Hades había sido tan extravagante con la cantidad era imposible hacerlo en ese momento, por lo que simplemente Deméter le dio la mano de su hija a Hécate. Antes de irse, Perséfone abrazó a su madre y tiró de Hécate para que se uniera al abrazo en grupo. La estricta y siempre dura Deméter le susurró un "te quiero" a su hija la soltó al darse cuenta de que estaba llorando y podía estropear la apariencia de la novia. Se escuchó un ligero "ooh" emocionado de parte de los invitados. La madre se quedó atrás al separarse el abrazo y ahora era Hécate la que dirigía, o más bien frenaba, la marcha.

Puede que la canción sobre un secuestro corriese libre por el mundo, pero los asistentes a la ceremonia tenían claro que la Koré, que casi arrastraba a la que tenía que entregarla, distaba mucho de ser forzada a casarse.

Al llegar al altar Hera esperaba para realizar su bendición. Tomó las manos de ambos para unirlos, sonrió al notar el ligero temblor de él y le dio un suave apretón empatico antes de hacer que las enlazase con las de la novia.

-Yo Hera, diosa del matrimonio y reina entre los dioses del Olimpo estoy aquí para bendecir la unión de Plouton Aides, Dios de las Riquezas, Señor del Inframundo, Juez definitivo y Dios de la Tierra que ha reclamado a la Koré Perséfone, diosa terrestre, Señora de la Primavera, el Renacimiento, la Juventud, la Belleza y la Muerte. Familiares de Perséfone, ¿es está unión aceptada?

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