...Cuando alguien te invite a invocar a un Dios Griego, consejo: no lo pintes de loco hasta que no tengas pruebas de que es un farol...
La ventana se abrió de golpe por el fuerte viento que hacía fuera y mis carcajadas interrumpieron el momento melodramático que vivíamos.
– Mejor te envío a tu casa Iria, creo que el alcohol si que comenzó a afectarte grave –sequé mis manos en la camiseta que llevaba–. Claro, invocar a un servidor de féminas –negué con la cabeza preguntándome como me dejé arrastrar por eso.
Luego recuerdo que amenazó con vomitar en mi alfombra y se me pasa.
– Que locura Iria –Keyla tomó su brazo mientras ella corría hacia el pergamino y revisaba lo que se encontraba escrito ahí.
– Pero, no tiene sentido, seguimos todas las instrucciones –Se le veía confusa y palmee su espalda.
– Hermana, tal vez solo era una estafa –Me encogí de hombros–. En esos tiempos también existían ¿sabes?
– Pero...
– Nada de peros –repliqué–. Llamaré un taxi y lo dejaré a tu cuenta, para que sepas –Le dije y ella solo movió una mano en el aire indicándome que le restaba importancia.
Seguí mis palabras al pie de la letra y llamé un taxi para mis dos amigas, por suerte Keila estaba más sobria así que ella se encargaría de pagar y de que mi querida hermana llegase a casa.
Cerré la puerta tras de mí luego de verificar que ambas se habían ido y me fijé en el desorden.
< Genial, ahora tengo que limpiar. >
Pasé de la limpieza por ese día y me dirigí a la cocina para tomar un poco de agua y luego irme a dormir, mientras bebía de mi vaso observo el pergamino que se halla aun sobre la encimera, debería regresárselo mañana a Iria, me dirijo hasta este y me doy cuenta de que el agua que tenían mis manos ha humedecido aquel escrito.
< Si Elena se entrera me mata. >
Voltee sobre mi eje para ir a mi cómoda cama.
Sin embargo, en cuanto se dio la vuelta el papiro absorbió el agua sobre este y las letras escritas sobre el lienzo se disiparon y movieron en una espiral hasta que formaron el cuerpo de un hombre.
(...)
La verdad no sé cuanto tiempo estuve dormida, pero me desperté por un fuerte sonido en la sala, aun desorientada y preguntándome si hoy es lunes, martes, júpiter o saturno, abrí mis ojos y me senté en la cama.
Me espabilé cuando vuelvo a escuchar otro ruido, esta vez es como si alguien se hubiese golpeado con algún sillón. Miro el reloj digital sobre mi mesita de noche: 12.45 am, solo han pasado 20 minutos desde que me fui a dormir, definitivamente había estado cansada.
Frunzo mi ceño al volver a escuchar otro ruido y tomo de sobre mi armario un bate de beisbol, cortesía de uno de mis primos la última vez que vino de visita.
Abrí la puerta de mi habitación lentamente y me dirigí a la sala, veo una silueta masculina cerca de la ventana, puedo ver su perfil perfectamente, mi vista hacia él es tapada por el espaldar del sofá pero puedo notar su torso denudo y la larga trenza que cae tras su espalda con un cabello castaño claro.
Tiene hombros anchos, su altura rebasa la mía por unas cuantas cabezas y es mucho decir, soy una mujer alta de 1.75 de altura así que figuro que él deba llevar 1.90 metros aproximadamente, posee una musculatura estupenda.
Mira hacia fuera con confusión, sus facciones son iluminadas por las farolas de la calle, pestañas largas, nariz perfilada, labios gruesos y mejillas cinceladas, y, por un momento, me quedo embobada viendo aquella escena del hombre más sexy que me encontraré en la vida.
Regreso segundos después a mis cabales cuando recuerdo que esta es mi casa, estoy sola y un tipo así no debería estar aquí dentro.
Me acerco sigilosamente hacia él preparada a batearle la cabeza si intenta algún movimiento sospechoso pero no logro avanzar mucho cuando veo que voltea y sus ojos se posan en los míos, tiene una mirada penetrante, sexy, cautivadora y a la misma vez, peligrosa, capaz de aflojarle las rodillas y hacer correr a un titán.
También en su rostro se haya una barba bien cuidada que se le ve maravillosa.
Él desconocido comienza a avanzar hacia mí y solo entonces me doy cuenta de que está desnudo...
...
...
...
¡OMG!, ¡ESTÁ DESNUDO!...muy bien dotado pero... ¡NO DEBERÍA ESTAR DESNUDO!
Retrocedo por instinto, toda su aura parece decir "soy el puto amo del mundo". Su manera de caminar hacia mí me hace pensar en un depredador, y estoy muy consciente de que yo soy su presa.
Dirijo mis ojos a los suyos para evitar pensar en cualquier cosa pecaminosa ya que literalmente me he quedado en shock, es como si no pudiese moverme ¡EN QUE PUTO MOMENTO DEJÉ CAER EL BATE! No tengo la más mínima idea.
Sin embargo sus ojos tampoco son una buena opción, estos tienen un color dorado único que hace que me pierda en aquella mirada voraz.
Aquel hombre dotado llega a mí y sin ninguna dificultad me carga, como si no pesara 70 Kilogramos y esta acción hace que mis piernas queden rodeando su cadera con la intención de no caer, haciendo que mi entrada quedase sobre la bestia que ahora tenía bajo ella ya que no llevo nada por debajo de la camiseta, haciendo que suelte un pequeño gemido que es ahogado por un beso.
Un beso abrazador y exigente que me lleva al límite de la cordura mientras su lengua busca la mía y por inercia le respondo, se siente embriagador y seductor, altamente mortal.
Y solo cuando siento mi espalda chocar con algo es que puedo salir de aquel transe, me separo de sus ágiles labios y empujo sus hombros, cosa que ni por instantes lo movió, sino que esta vez sus besos descendieron a mi barbilla y luego mi cuello provocándome un jadeo.
Este hombre era totalmente habilidoso, no lo puedo negar, y luego me quedaría pensar en cómo rayos es que ambos entramos en aquel sofá de una manera tan cómoda, o por lo menos para mí.
– ¡Suéltame! –exijo.
Él al instante se tensa, siento todos sus músculos contraerse sobre mi cuerpo, se apoya en sus manos, una que reposa a un lado de mi cabeza y la otra la cual está apoyada en el brazo del sofá, levanta su formidable cuerpo, sus ojos vuelven a chocar con los míos mientras su larga trenza cae a un lado de su espalda y algunos mechones rebeldes cuelgan frente a su rostro.
Una escena hermosa si no contábamos que literalmente un desconocido estaba sobre mí dispuesto a poseerme...y yo increíblemente no creo que me fuese a quejar.
– ¿Lo estoy haciendo mal?
Esa pregunta sale de sus labios en un inglés un poco mal pronunciado pero que entendí, y su voz varonil y gruesa resonó en mis oídos haciendo que un escalofrío recorriera mi columna y se concentrara en mi vientre y pezones que ya estaban predispuestos al hombre que tenían sobre ellos.
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La escritora en estos momentos:😎
Debo decirles q este es mi primer libro +18
Ya he escrito este tipo de escenas para algunas historias de un par de amigos pero ninguna ha sido mía, así que decidí intentarlo
Aquí en mi país son las 12:34am así que técnicamente es lunes😅
Posiblemente en la mañana actualice nuevamente, sino lo haré mañana
¿les gusta la trama de la historia?
¿que les ha parecido el primer encuentro entre los protagonistas?
Si les gustó el capítulo voten y compartan la historia con más personas a quien pueda gustarle
Gracias por leer😊
Bye💜
ESTÁS LEYENDO
Zarek. Mi Dios Griego personal
RastgeleUn guerrero griego ha sido invocado del pergamino que lo mantiene en cautiverio con el único propósito de servir a su invocadora, en un siglo donde todos es completamente diferente. Su nueva ama no quiere utilizarlo pero el tiene una misión que cump...
