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Narrador Omnisciente.

Después de lo sucedido con Juliana, Joel decidió buscar a Leticia, necesitaba hablar con ella, quería desahogarse.

—Joel, que milagro que vienes a visitarme.— dijo ella con una sonrisa.

—Disculpa, por venir a esta hora.— miro el reloj, eran las nueve de la noche.—Pero, realmente necesito hablar con alguien.—

—No es ninguna molestia, sabes que puedes venir a la hora que gustes, esta es tu casa.—dijo amablemente.

—Gracias.—Joel le dedico una sonrisa de agradecimiento.

—Cuéntame, que es lo que sucede.— Leticia se sentó a su lado.

—Tuve una fuerte discusión con Juliana.—suspiro.— Encontró tu arete perdido, estaba sobre uno de los sofás.— Joel le entregó el arete, ella lo tomó sorprendida.

—De verdad siento tanto lo ocurrido, por mi culpa estas en problemas con ella.—dijo apenada.

—No te preocupes, no es tu culpa.— dijo Joel para calmarla.—Las cosas ya estaban mal... tengo la sospecha que me engaña con un "amigo", ayer fue de fiesta con compañeros de la universidad y me llegaron unas fotos muy comprometedoras de el y ella.—

—¿Quien te envió esas fotos?.—

—Una alumna.—

—Pensé que nadie de la universidad sabía de su relación.-

Entonces Joel no muy convencido le contó la historia que tuvo con Frida.

—Joel, no te haz puesto a pensar que esa tal Frida lo único que quiere es separarlos por eso le esta levantando falsos a Juliana.—

— No Leticia, las fotos son muy claras.—dijo molesto.

—¿Se estaban besando o algo por el estilo?.—

—No...- respondió.

— Ahí tienes la verdad, Frida solo lo hizo para fastidiar su relación, Juliana y ese chico solo son amigos.—

—No, Leticia no lo entiendes.—se levantó.—Después de esas fotos fui hasta su casa me estacione a unos metros atrás, el fue a dejarla y ella se bajo con la camisa puesta de el, le reclame y dijo que se había ido con ella porque tuvo que salir rápido y no le dio tiempo de vestirse.— 

—Eso tiene sentido.—Leticia asintió.—Trata de creer en ella Joel.—

—¿De que lado estas?.—dijo molesto.

—Del tuyo, pero como tu amiga debo ser sincera y decirte mi punto de vista respecto a la situación no creo que ella te engañe con su amigo, Juliana se ve que realmente te ama.—

—Discúlpame.—Joel llevo la mano a su frente.—No tengo porque molestarme contigo... tienes razón.—suspiro.—Debo confiar en ella.—

—Hazlo, la confianza es la clave para que una relación funcione, no hagas caso a terceras personas.—

—Tienes toda la razón Leti.—Joel le dedico una sonrisa.

—Con respecto a lo del arete, yo misma voy a hablar con ella para que no piense mal las cosas.—

— No es necesario mañana hablo con ella.—

Entonces Joel se quedó quedó un rato más hablando de otros temas con Leticia, hasta que llegó la hora de despedirse.

Leticia cerro la puerta y suspiro, iba a dirigirse a su habitación cuando en eso escucha a su madre bajar por las escaleras.

—No hay duda que eres una tonta hija.— dijo la mujer negando con la cabeza.

No me importas. | Joel Pimentel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora