22.

8.4K 848 164
                                        

Estaba en mi habitación viendo películas, mientras comía dulces.
La puerta se abre dejando ver a mamá.


- Hija.... tus amigos están abajo.-


- ¿Richard y Zabdiel?.- pregunté confusa, ella asintió, me sentí estúpida preguntar éso ya que son los únicos amigos que tengo.

Me levanté y bajé, al verme comenzaron a reírse, y los entendía; estaba toda despeinada y en pijama.

- ¿Se puede saber de que se ríen?.- me cruze de brazos, simulando enojó.

- De lo hermosa que te vez.- respondió Zabdiel.

Al instante me sonroje.


- Ella siempre.- mencionó Richard.- Venimos por ti, para ir a divertirnos.-

- ¿Qué? Me hubieran avisado con tiempo.-

- Seguro hubieras puesto excusas para no ir, así que no.-

- De todos modos no puedo ir así, miren mi aspecto.- me señalé de arriba abajo.


- Por éso no hay problema, nosotros aquí te esperamos.- ambos se sentaron en el sofá.

Reí negando con la cabeza.

- De acuerdo, sólo que no me hago responsable si tardó mil años en estar lista.-

Hicieron señal con sus manos de que no importaba.


Subí a mi habitación, me di una ducha, salí y mi problema aparecio no sabia que ponerme. Así que opte por ponerme la falda misteriosa que había aparecido en mi puerta con una blusa de encaje negra; la combinación era perfecta me gustaba como se miraba. Planche mi cabello y me maquille un poco.
Cuando estuve lista bajé; y ambos hicieron que me pusiera roja de tantos alagos, salimos de la casa y subimos al auto.

- Iremos al nuevo antro que acaban de abrir dicen que está bueno.- mencionó Richard.

- ¿Y no es muy caro?.- respondí.


- Por éso no se preocupen, yo pago todo y ni se les ocurra empezar como la otra vez, porque me enojó pa toda la vida con ustedes.- mencionó, Zabdiel y yo nos miramos y reímos, ya estábamos advertidos.




Narrador Omnisciente.


- Hay que ir al nuevo antro que abrieron.- propuso Johann a Joel quienes iban en el auto de esté.

- Sólo espero haya mujeres bonitas.- respondió y Johann rodó los ojos.



Llegaron al establecimiento y fue de su agradó, fueron a sentarse a una mesa alejada para poder apreciar a las mujeres que había, pidieron tragos para pasar el rato. Joel no miraba a ninguna mujer que llamara su atención así que se distrajo en su teléfono, cuando en éso siente que su amigo le da un ligero golpe en el brazo.


- Es tu oportunidad.- mencionó Johann.



Confuso levantó su mirada y la miró; era Juliana entrando por aquella puerta con la falda que el le había regalado; se miraba perfecta ante sus ojos; hizo una ligera sonrisa.


- No viene sola.- su sonrisa se borró al ver a Richard y Zabdiel.

- Es completamente obvio que una mujer como ella no venga sola a estos lugares.-

Joel asintió; ella no era como las demás.

- Necesitó que te encargués de ésos dos.- respondió Joel sin despejar la mirada de ellos.

- ¿Y cómo voy hacer éso?.- Johann respondió confuso.

- Sólo presta atención....- Joel se levantó y fue hacia una mujer que estaba ahí, se acercó a ella, la mujer lo miró de pies a cabeza y sonrió con picardía, el le dijo unas palabras, ella asintió aceptando una gran cantidad de billetes mirando a Zabdiel.

Joel regresó con Johann.


- Ahora haz lo mismo, pero con Camacho.- recordaba el nombre de Richard porque el semestre anterior reprobo en su materia. (xdd)

- ¿Qué cosa le dijiste a esa mujer Yol?.-

- Sólo que distrajera a Zabdiel, en fín quiero que a esos dos se les olvide que trajeron a Juliana.-

Johaan negó con la cabeza pensando en que su amigo era muy inteligente, se levantó e hizo lo mismo con otra mujer, que encantada aceptó ir con Richard.

Ahora Joel sólo miraba como las dos mujeres se acercaban a ellos.





Narra Juliana.

- Pero no queremos dejarte sola.- respondió Richard.-  Zabdiel, yo me quedo con ella.-

- En realidad no hace falta chicos, vayan con ellas.- sonreí.


Después de un largo momento convenciendolos, aceptaron y se fueron, me quedé sola en la mesa, así que opte por levantarme e ir mejor a la barra.


- ¿Qué vas a tomar hermosa?.- preguntó el chico que estaba en el bar.

- Un cóctel con un poco de ron, porfavor.- sonreí.

Pedí y enseguida me lo trajo, le di un trago y sabía bastante bien.

- ¿Qué le doy para tomar señor?.- escuché que le decía a otra persona.

- Lo mismo que la señorita.- esa voz se me hacía bastante conocida; era el profesor Pimentel, se miraba bastante guapo ante mis ojos.
El me miró, yo sólo sonreí nerviosa.

- Nunca pensé encontrarte aquí.- mencionó.

- No frecuento venir, sólo vengo porqué mis amigos me invitan.- le di un sorbo a mi bebida.- ¿Usted viene sólo?.- no se ni porqué pregunté, pero quería saber si venía con una mujer.

- Sí, vine sólo.- me miraba fijamente.

De repente sentí como alguien (ebrio) choco conmigo lo que hizo que derramara mi bebida en mis piernas. Rápido el profesor se levantó y empujó al tipo.

- ¿Estás bien?.- me preguntó.

- Sí....- dije tratando de limpiarme con mis manos.


Él tomó un pañuelo y con el limpió mis piernas lo cual hizo que al sentir su tacto me estremeciera; pero tengo que admitir, se sentía bien.


- Gracias...- sonreí nerviosa.- Iré al baño a limpiarme.- me levanté pero no tuve equilibrio y resbale, cayendo sobre él; nuestros rostros estaban muy cerca; nuestras respiraciones se mezclaron y nuestros ojos se conectaron; sentí una sensación inexplicable en mi estómago. Bajé mi mirada a sus labios, dios eran tan besables, recordé que ya los había tocado y que se sentían bien; no se que hize pero plasme los míos en los suyos.
Reaccione que estaba mal y que no debí de hacerlo pero al sentir que correspondió el besó, olvidé que estaba mal.
El beso fue subiendo de intensidad, nos alejamos por falta de aire, pero el volvió a besarme y puso sus manos en mi cintura.


- Vamos a otro lugar....- susurró en mis labios, asenti al instante.










~ Amonos ya les hizo justicia la revolución ahre jsjsjsjsjs 7w7


☆235 y continuó☆

No me importas. | Joel Pimentel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora