Había caminado del restaurante hacia mí casa, estaba un poco lejos pero, realmente el cansancio físico no era nada comparado al que sentía en mi interior.
Antes de entrar a mi casa, traté de controlarme, seque mis lágrimas.
- Hola cariño, ¿dónde estabas?.- pregunto mi madre al verme.
- Fui a dar una vuelta al parque.- dije con la mirada hacia abajo.
- ¿Estas bien?.- se acercó a mi.
- Lo estoy.- trate de sonreír pero más bien salió una mueca.
- ¿Estuviste llorando? Tus ojitos no mienten, ¿que tienes?.- pregunto preocupada.
- Nada de verdad.- entonces comencé a sentir la sensación como si me faltara el aire, camine a una silla y me sente.- ¿Podrías darme agua?.- dije tomando aire.
Rápidamente mi madre me dio un vaso con agua.
- Cariño te estás poniendo pálida.- menciono aun más preocupada.
- Estoy bien.- entonces de la nada sentí fatiga y mareos y sin pensarlo ya no supe de mi.
Abri mis ojos poco a poco y me di cuenta que no estaba en mi habitación si no en un hospital con suero conectado a mi, mire a Zabdiel dormido sentado en una silla.
Entonces hice el intento de levantarme pero una enfermera entró.
- Señorita por favor, no se levante.-
- Juliana.- Zabdiel despertó y rápido se acercó a mi.- ¿Como te sientes?.-
- Estoy bien, no entiendo como llegue aquí, sálvame Zab.-
- Tranquila, tu madre está con el médico revisando el diagnóstico de sangre que te hicieron.-
Entonces mire que entró Richard su rostro reflejaba preocupación.
- ¿Como estás, linda?.-
- Estoy bien, tranquilos.- tome las manos de ambos.
- ¿Pero que fue lo que paso?.- pregunto Rich.
- De la nada comencé a sentirme mal y ya no supe nada de mi, después desperté aquí.- suspire.
- Jóvenes, disculpen pero tengo que pedirles que salgan, la paciente tiene que guardar reposo.-menciono la enfermera.
- Hagan que me den de alta, no soporto estar aquí.- dije nerviosa.
- No te preocupes, haré todo lo posible pero recuerda que tu salud es primero.- respondio Richard.
- Estaremos afuera.- menciono Zabdiel.
Entonces la enfermera se acercó a mi y me colocó una inyección en el brazo derecho.
Mi teléfono comenzó a sonar lo tomé con mi otra mano; Joel.
- Lo siento señorita pero, no puede utilizar el celular es por su bien, lo tengo que retirar.-
- No se preocupe, de todos modos no pensaba contestar.- se lo entregue.- Por favor, apaguelo.-
Narrador Omnisciente.
En la sala de espera.
- Muchachos, gracias por estar aquí.- menciono la madre de Juliana hacia Zabdiel y Richard.
- No es nada, adoramos demasiado a su hija respondió Richard.
ESTÁS LEYENDO
No me importas. | Joel Pimentel.
Fiksi Penggemar|Prohibidɑ lɑ copiɑ y/o ɑdɑptɑción de estɑ historiɑ.| #1 en Joel Pımentel - 02/diciembre/2019 ~ #1 en Joel Pimentel - 10/mayo/2021
