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Narrador Omnisciente.

Después de que Leticia y Joel terminaran de cenar decidieron ir a la sala y poner una película, se sentaron en el sofá.

- ¿Estas cómoda?.- pregunto Joel.

- Por supuesto.- sonrió.

Entonces Joel se levantó y trajo una manta para que ella se cubriera.

- No era necesario que te molestaras.- dijo ella un poco apenada.

- No es ninguna molestia.- Joel le dedico una sonrisa.

La película finalmente terminó y sin querer ambos se habían quedado dormidos, Leticia había recargado su cabeza en él hombre de el.
Joel despertó poco a poco y se dio cuenta de la situación, entonces con cuidado se levantó para no despertarla, acomodo su cabeza en una almohada.
Escucho el timbre de la casa, la joven empleada se acerco;

- Señor, el padre de la señorita ha llegado.- dijo amablemente.

- Haz que pase, por favor.- dijo viendo a Leticia dormida.

Entonces el señor Castañon entró y le agradeció a Joel por haber estado con su hija en el asunto del accidente.

- Joel que pena me hubieras despertado.- dijo Leticia acomodando su cabello.

- Te mirabas tan tranquila durmiendo que no quise despertarte.-

- En verdad gracias por todo.- sonrió y se dio cuenta que uno de sus aretes no estaba, así que comenzó a buscarlo en el suelo.

- ¿Sucede algo?.- pregunto su padre.

- Se me ha caído un arete, y realmente son muy importantes me los dio mi madre, eran de mi abuela.- dijo triste.

- No te preocupes Leti, les diré a las empleadas que busquen muy bien.-

- En verdad te lo agradecería mucho.-

- Tranquila, va a parecer.- sonrió.

Entonces se despidieron y finalmente se fueron, Joel suspiró y fue a su habitación a darse un baño.

Mientras tanto en la fiesta...

- ¿Estas segura que quieres hacer esto?.- le pregunto una de sus amigas a Frida.

- Por supuesto, solo ve y llévate la toalla de esa estúpida.-

El resto de los invitados se encontraban en la otra parte de la casa ya que era la hora de que fuera servida la comida.
Zabdiel, Juliana y Richard se habían quedado un rato más a disfrutar la piscina para ellos solos, este último mencionado se había salido ya que le llamaron dejando solos a Zabdiel y Juliana.

- Este es el momento.- dijo Frida ordenando a su amiga.

Esta caminó lo más rápido posible y se llevó la toalla de Juliana sin que la vieran.

- Ahora vete con los demás, yo me encargo de lo otro.- dijo y su amiga se fue, ahora ella se quedó esperando que sucediera alguna escena que se pudiera malinterpretar.


Narra Juliana.

- Ya me dio un poco de hambre.- dije entre risas.

- A mi también, que te parece si ya vamos a comer.- dijo Zabdiel.

- Si vamos.- dije con una sonrisa.- Lo más seguro es que Richard se fue a comer sin avisarnos.-

No me importas. | Joel Pimentel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora