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Día siguiente.


Narra Juliana.


Zabdiel había venido a mi casa para irnos juntos a la universidad, comenzamos a caminar para tomar el transporte público, Richard nos aviso que no irá a clases pues la cruda no lo dejaba, ya que había tomado mucho.
Mire el reloj y eran las 7:45 no alcanzariamos a llegar así que decidimos caminar, en el camino comenzó a llover lo que provocó que quedaramos mojados, Zabdiel con su mochila trató de cubrirme pero fue en vano, corrimos para llegar pronto, pero en el intentó resbale.

- ¿Estás bien?.- pregunto Zabdiel preocupado.

- Me lastime una pierna.- dije tratando de no gritar por el dolor.

- Tranquila, yo te ayudó.- Entonces Zabdiel me cargó y la lluvia cada vez estaba más fuerte.

- Zab pobre de ti, estoy pesada.- dije preocupada.

- ¿Pesada?.- rio.- claro que no, además ya falta poco para llegar.-

Después de tanto al fin llegamos; nuestras ropas estaban mojadas y el cabello no se diga.
Caminamos hacia el salón y la puerta ya estaba cerrada, miré el reloj eran las 8:05, cinco minutos tarde.

- Mejor ya no entremos.- suspiró Zabdiel.

- Tenemos que entrar.- dije bajo.

- Sabes como es de mamon Pimentel, sólo provocaremos pena.- rodo los ojos.


- Debe de entender además está lloviendo.- dije y decidida toqué la puerta y al mismo tiempo la abrí.

Mire que Joel estaba escribiendo algo en el pizarrón; hicimos contactó visual.


- Buenos días, podemos pasar?.- dije sería.

Entonces miró la hora en su reloj de mano.

- No tolero la impuntualidad.- y siguió escribiendo en el pizarrón.


- Lo siento, pero no todos tenemos un auto para transportarnos fácilmente además está lloviendo y es complicado.- lo enfrente.


Entonces volvió a verme; su cara reflejaba enojó y mucho, después su mirada me recorrió y pudo darse cuenta de mi aspecto, algunas ligeras gotas caían de mi cabello.

- Adelanté.- mencionó, al menos tuvo compasión.

Entramos, y me senté, Zabdiel tomó un lugar más alejado pues ya estaban todos ocupados.

- Ewk por lo menos secate, ahora pareces mas perra y mojada.- mencionó Frida con burla a lo bajo cerca de mi.

Sólo la ignore y comenze a escribir lo que estaba en el pizarrón, miré como Joel se sentó en su escritorio pude apreciar que en su mano izquierda tenía una gran cortada, rápidamente me preocupe, pues realmente se miraba mal.

Comenzó a dar la clase y pude notar que evitaba hacer contacto visual conmigo, como si yo no estuviera presente.
Por otro lado comencé a sentirme mal sentía que me dolía todo el cuerpo, sentía escalofrios y comenze a toser; gripa.
Me levanté tímida y fui a su escritorio.


- ¿Puedo ir a enfermería?.- dije bajito, al principio su mirada era fría y después cambió.

- ¿Pasa algo?.- respondió igual de bajó.

No me importas. | Joel Pimentel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora