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Narrador Omnisciente.

Joel fue a su empresa, se encontró con su secretaría Arely quién en forma de coqueteo le sonrio.

- Señor su padre esta en su oficina.- Joel nego con la cabeza y entró.

- Que bueno que llegas.- mencionó su padre sentando en la silla de su escritorio.

- Contigo quiero hablar.- respondió serio.

- Primero saluda a tu padre.-

- ¿Por que te asociaste con los Robles? Te recuerdo que no debes tomar desiciones sin consultarlo conmigo.-

- Es una buena desicion nuestra agencia automotriz necesita de algún socio.-

- No necesita de nadie, mientras este todo en mis manos no hace falta.-

- Lo sé por eso te admiro saliste igual de listo que yo para los negocios.- su padre sonrio y se levantó pero, Joel solo lo miro mal.- No entiendo por que te molestas, estaras viendo a Leticia más seguido.- Mencionó al notar la cara de su hijo.

- Justo éso es lo que me molesta, se muy bien el motivo por el que hiciste ese trató fue justo por ella.-

- No veo el problema es una gran mujer, es bonita y sobre todo viene de una família como nosotros, Robles y yo estamos de acuerdo que se casen.- Joel lo miró negando con la cabeza no cabe duda que a su padre no le importaba nada, sólo el maldito dinero y la posición social y pensar que el se estaba volviendo como él, pero Juliana llego justo a tiempo.

- Leticia no me interesa como mujer, sólo como amiga eso es lo único que podemos ser.-

- Es porque no la haz conocido lo suficiente bien.- su padre insistió.

- ¡Basta! No pienso seguir hablando de ésto, no voy a permitir que te sigas metiendo en mi vida.- Joel salió enojado dando un portazo, escuchó la voz de su secretaría pero no le presto atención, salió y caminó hacia su auto lo único que quería era salir de ahí, unas pequeñas lágrimas salieron de sus ojos estas eran de enojó mezcladas con la tristeza que le provoca el hecho de que a su padre nunca le ha importado su felicidad. Manejó hacia la casa de Juliana miro que su madre estaba entrando así que no podía llegar, detuvo el auto y saco su teléfono, le escribió un mensaje.

"Te necesitó, mire que tu madre llegó te veo en la cafetería somebody else, te amo."


Narra Juliana.

Estaba acostada en mi cama mientras miraba el techo, mi cabeza daba vueltas a lo que me había dicho Zabdiel, me sentía mal y triste pues no quería perder su amistad, de repente unas lagrimas comenzaron a salír, la puerta se abrio.

- Cariño, llegué.- escuché la voz de mamá.- ¿Que tienes?.- se acercó preocupada.

Entonces me levante de la cama y la abraze, mas lagrimas comenzaron a salir.

- Hija, que tienes me estas asustando.-

- Zabdiel me dijo que le gustaba.- mencione bajó y mire su cara de confusión.

- ¿Y lloras de felicidad? Sinceramente Zabdiel siempre me ha gustado para ti.- sonrió limpiando mis lágrimas.

- Mamá yo lo amó pero como amigo, Richard y el son unas de las mejores personas que hay en mi vida, y no quiero romper su corazón al decirle que sólo quiero su amistad.-

No me importas. | Joel Pimentel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora