Narra Juliana.
Joel, me cargó y me llevo a la cama, donde me acostó suavemente, fue quitando cada prenda de mi cuerpo, quedando solo en ropa interior, acaricio lentamente mi cuerpo desde mi rostro, hasta mis piernas, provocando que mi piel se erizara completamente, entonces se acercó y besó mi cuello dejando pequeñas marcas en el, con ayuda de mis manos fui quitando su ropa y el bóxer, entonces pasó su miembro por mi feminidad por encima de la braga, provocado así un gran jadeo de mi parte.
- Joder Joel, no hagas eso, solo entra y ya.- dije agitada, mire como se sorprendió.
- ¿Y esa boquita que?.- alzo una ceja.- Estas buscando que te repruebe o que te castigue.-
- Prefiero el castigo, profesor.- susurre.
Entonces Joel entró en mi sin previo aviso, provocandome así un gemido de dolor, había elegido el castigo, ahora tenía que aguantar, a pesar de las muchas veces que lo hemos hecho no podía acostumbrarme al tamaño de su miembro por eso siempre tenía que entrar lentamente.
- ¿Duele bebé?.- me miró.
- Demasiado.- apreté mis ojos.
Entonces salió de mi y acaricio mi mejilla, después fue entrando poco a poco, lentamente y levantó una de mis piernas para poder entrar con más facilidad, las embestidas fueron subiendo más de intensidad, ambos estábamos demasiado agitados, yo solo apretaba las sábanas, después de varias embestidas, llegamos al orgasmo, y nos besamos con desespero.
- Ahora sí, pidamos alimentos.- sonrio.
- No quiero.- le di la vuelta, quedando el abajo y lleve la sábana hasta arriba.
Entonces fue así como seguimos haciendo el amor por segunda vez en el día.
Finalmente terminamos, ambos teníamos la vista hacia el techo, en eso se escucho el timbre, nos miramos.
- La cena.- suspiro.
- Yo abro.- me levanté.
- Ponte algo encima.- me detuvo.
- Por supuesto, no pensaba salir así.- dije obvia y comenzó a reír.
Me puse una bata, y fui hacia la puerta y era una chica, que amablemente entregó la cena, junto a una botella de vino.
- Gracias.- dije y le entregue propina.
- Provecho, buenas noches.- respondio con una sonrisa y se fue.
- Muero de hambre.- dijo Joel acercándose, solo traía puesto el pantalón.
- Te encargo que te pongas una camisa.-
- ¿Por qué?.- alzo una ceja.
- Porque me despiertas pasiones.- dije, sonrió y me dio un beso.
Entonces fuimos a la cocina, y nos pusimos a cenar, Joel sirvió el vino.
El teléfono de el comenzó a sonar sobre la mesa.
- Quién sea que no esté chingando.- dijo comiendo.
- Amor, que tal si es tu madre.-
- Es verdad.- entonces miro la pantalla.- Es un número que no conozco.- entonces respondió.- Si, diga.- hubo un silencio.- ¿Quien habla?... quien seas no tengo tu maldito tiempo.- dijo molesto, y colgó.
- Amor, tranquilo no te alteres.- dije un poco sorprendida.
- Solo se quedaron escuchando, me molesta que hagan eso.-
Me puse un poco nerviosa, deseando que no fuera lo que estaba pensando.
- ¿De dónde era la llamada?.- dije normal.
- California.- le dio un sorbo a su vino.
- Debieron equivocarse.- dije deseando que no fuera Zabdiel o Richard.
- Lo más seguro...-
California, Estados Unidos.
Narrador Omnisciente.
Zabdiel solo miraba su teléfono pensando si volver a llamar y esta vez sí tener el valor de hablar pero, se detenía pensando en las palabras de Johann y su amigo.
Quería que Juliana fuera feliz pero, después de lo que dijo Frida no quería que Pimentel la hiciera sufrir por otro lado también quería darle el número de el a la madre de Juliana pues sabía que ella estaba muy preocupada por su hija.
Por otro lado, la madre de Juliana le llamó a Richard.
- Hola Rich, perdón que te moleste a esta hora, solo quiero saber si pudieron conseguir el numero de ese profesor?.-
- No es ninguna molestia señora, y lamentablemente no lo pudimos conseguir pero mañana trataremos de conseguirlo.-
- Espero que sí, estoy muy preocupada por mi hija... estoy pensando en acudir a la policía.-
Entonces Richard abrió los ojos como platos.
- No se preocupe señora, Juliana debe estar bien.- menciono tratando de calmarla, tenía que hacer algo y pronto.
Richard estuvo calmando a la madre, la llamada finalizo, entonces de dio cuenta que tenían que darse prisa en comunicarse con Juliana. Entonces llamo a Johann, quien estaba cenando en casa de su prometida Melissa.
- Profesor Johann, disculpe que lo llame pero es importante lo que tengo que decirle.-
- Dime que pasa, Camacho.- Johann se levanto.
- Acabo de hablar con la madre de Juliana y esta muy preocupada por ella, tiene pensado en acudir con la policía.-
Una corriente de nervios recorrió el cuerpo de Johann.
- No, que no vaya hacer eso, entonces si metería a Joel en graves problemas.-
- Lo sé, por eso le llamo para decirle.-
- Tienes que convencerla que no lo haga, Juliana está bien, ella y Joel se aman, si ella llega hacer eso, complicaría demasiado las cosas... hoy hablé con Juliana y me dijo que hablaría con ustedes y con su madre.-
- ¿Desde cuándo hablo con ella?.-
- En la mañana.-
- Pues en todo el dia al parecer no llamo a su madre ni a nosotros.-
- Mañana tratare de comunicarme con ella de nuevo.- Johann suspiro y la llamada finalizo.
- ¿Que pasa amor?.- pregunto Melissa al ver a Johann.
- Joel y Juliana...-
- ¿Que pasa con ellos, están bien?.-
Entonces Johann le contó todo a su prometida.
- No puedo creer que Juliana se haya ido sin el permiso de su madre.-
- Lo peor es que Joel tampoco lo sabe, y cuando se entere se va enojar mucho, lo conozco.-
- Háblale a Juliana y dile lo que su mamá, piensa hacer.-
- Amor, en Cancún es la una de la mañana, deben estar durmiendo.-
- No pierdes nada con llamar.- insistió Melissa.
- Tienes razón, solo espero no interrumpir un acto muy comprometedor.- dijo llevando su teléfono a la oreja, ambos rieron levemente.
~ V O T E N ~
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No me importas. | Joel Pimentel.
Fanfiction|Prohibidɑ lɑ copiɑ y/o ɑdɑptɑción de estɑ historiɑ.| #1 en Joel Pımentel - 02/diciembre/2019 ~ #1 en Joel Pimentel - 10/mayo/2021
