46.

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Narrador Omnisciente.


Finalmente llegaron y entraron a la casa.
Joel la tomó de la mano y la dirigió a las escaleras donde subieron hasta llegar a su habitación.
Juliana atrapó sus labios y comenzó a desabrocharle la camisa, pero Joel la detuvo.

- Primero tengo que darte tu castigó.- ella sólo asintió, bajando la mirada.


Entonces Joel la acostó en su cama, la giró quedando con su trasero a su disposición pero, gruño al ver que ahora ella tenía puesto un pantalón.

- No debiste ponerte ésto.- mencionó bajandole la prenda un poco brusco.

- Lo siento, quería estar comoda.- respondió.

Al fín pudo deshacerse del molestó pantalón, con sus manos apretó con fuerza, provocándole a ella un gesto de dolor; bajo su braga completamente y miró como su trasero tenía marcas rojas; se sorprendio, se dio cuenta que se había pasado un poco con las nalgadas fuertes que le había dado.


- ¿Te duele?.- Joel apretó levemente.

- Sí.- respondió bajito.


- Me hubieras dicho.- se alejó de ella.


Entonces Juliana giró y lo miró.



- No podía detener algo que me estaba gustando.- dijo sincera.- ¿Si está muy rojo?.- dijo tratando de verse, a lo cual Joel río, ya que se miraba tierna.


- Me pase un poco.- mencionó serio.


- Estoy lista para mi castigó.- se volvió acostar.


Joel atrapó sus labios y los besó suavemente.

- No voy a lastimarte.- mencionó a lo cual ella sonrió, era tan tierno.


Joel se deshizo de la blusa de ella y comenzó a besar su cuello poco a poco fue bajando y dio repartidos besos por sus pechos, hasta llegar a su vientre.
Ella bajo el pantalón de Joel y después el boxer y liberó su miembro el cual estaba duró como lo había dejado en el salón y comenzó a masturbarlo con su pequeña mano, en ese momento Joel sacó un condón pero Juliana lo detuvo.


- Espera, aún no.- entonces se levantó y Joel se sentó en la cama y ella se puso de rodillas ante él y continuó lo que Zabdiel había interrumpido, con su lengua comenzó a dar ligeros masajes por la punta de su pene y después fue bajando hasta chupar toda su longitud, Joel sólo hizo su cabeza hacia atrás mientras estába hundido en el placer.

- Lo haces tan bien...- mencionó con voz ronca debido a la excitación.


Entonces liberó el pre-semen justo cuándo ella lo tenía dentro de su boca, ella se tragó todo el líquido blanco, lo cuál a Joel lo éxito más. No soporto más y la tomó de las muñecas para acostarla en la cama, Juliana lo miró con un brillo en los ojos, entonces Joel puso el condón y entró en ella delicadamente poco a poco para que ella se acostumbrara a su tamaño, comenzó a subir la intensidad de sus embestidas y ella se tomó de su espalda, mientras sus ojos se conectaban. Llegaron al órgasmo y se separaron, ambos miraban el techo tratando de regular sus respiraciones.


Ella lo miró y pudo apreciar su lindo perfil, esas largas pestañas que adornaban sus ojitos, sus labios entre abiertos y algunos rulos caer por su frente, sin duda era el hombre perfecto para ella, tan sólo por cómo habla, cómo mira, cómo ríe, le encantaba y mucho.

No me importas. | Joel Pimentel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora