15.

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Me encontraba observando con determinación la gran oficina del profesor Pimentel, la decoración elegante me asombraba.

- ¿Te gusta?.- escuché su voz, giré y el me miraba entonces me dio pena.

- Sí es muy bonita y grande.- sonreí.- Y bien... ¿que es lo que tengo que hacer?.- pregunté.

- Sigueme.- caminé detrás de él y abrió una puerta que daba a una oficina algo más pequeña pero igual de cómoda y bonita.- Está es la oficina de mi secretaria, aquí están todos los documentos que dejó pendientes.- me los entregó.- Te pido que los revises si están correctamente, después...- se acercó a la computadora.- El contador enviará las pólizas de la empresa de estos últimos días, te encargo que adjuntes y me las envies a mi correo electrónico, mi acceso directo está justo aquí.- Escuchaba con determinación a sus indicaciones, pero no miraba la pantalla si no a él.

- ¿Tienes alguna duda sobre lo que tienes que hacer?.- me miró, rápidamente mi mirada se puso en la computadora, rayos se dio cuenta.

- Ninguna, todo claro.- dije sincera.

- ¿Mirás esa puerta de allí?.- señalo otra diferente a la que tiene acesso a su oficina, asenti.- Por ahí entra el personal, ejecutivos, ingenieros, contadores, accionistas, amigos, família, etcétera, la secretaria los recibe primero luego va a mi oficina y me anuncia, yo determinó si pasan o no a mi oficina, cualquier cosa que tengan que decir, traer, se dirigen contigo y tú tienes que dirigirte a mí.-

Lo escuchaba atenta, hablaba como si fuera a ser la nueva secretaría cuando sólo estaría por hoy y éso unas horas, aún que por cierto tenía que llegar a casa antes que mamá llegará de su trabajó.


- ¿De acuerdo?.- preguntó serio.

- Sí profesor...- afirme.

- Ahorita no estamos en la universidad, dime Joel.-


- ¿Joel?.-

- Sí ese es mi nombre.-

- Oh... por supuesto que se que ese es su nombre, lo que pasa es que no se si pueda o deba llamarlo así.- dije nerviosa.


- Te lo estoy pidiendo, así debe ser.- habló con autoridad.


- De acuerdo.... Joel.- sonreí nerviosa.


Se quedó viéndome por unos segundos, hasta que reaccionó.


- Bien, estaré en mi oficina.- salió.



Suspire al ver la cantidad de documentos que tenía que revisar, me senté en la silla del escritorio, arriba de esté estaba una fotografía de una mujer rubia; tal vez ella era la secretaría, pobre mujer ya me imaginó el estrés que pasa diario.

Llevaba dos horas concentrada en lo que tenía que hacer desde que salió el profesor digo Joel aún me sorprendia que me haya pedido que le dijera por su nombre, pero bueno hay que obedecer.
La puerta sonó.
No sabía que decir así que dije.- Adelanté.- me sentí rara diciendo éso, la puerta se abrió dejando ver a una muchacha sonriente.

- Hola que tal.- dijo amable.- El señor Pimentel pidió esto para ti, y me pidió que te lo trajera.- puso una bandeja con comida en una mesita que se encontraba por ahí.

- Ah.....- no sabía que decir.- Gracias.- sonreí.

- De nada, mi nombre es Melissa también trabajó aquí, soy la psicóloga de la empresa.- dijo con una sonrisa.

Ahora entendía el porqué de su felicidad, pero... como es que el dueño le pide a la psicóloga que le llevé  comida a la "secretaria" no tiene sentido, en este caso debe ser al revés ¿ o no? Bueno aún que no, porqué una secretaria no es una sirvienta ¿o sí?
Deje de pensar estupideces, y analize sus palabras "también trabajó aquí".

- Oh no en realidad yo no trabajó aquí soy una alumna.- dije.

- ¡Wow! ¿eres estudiante de la Universidad donde Pimentel imparte clases?.- preguntó sorprendida.

- Sí.... el es mi profesor de administración.-

- ¿Y qué tal? Siempre he querido saber como es de profesor.-

- Pues... no se como sea aquí pero es serio y todos los de la universidad le temen... me incluyo.- reí.

- Al parecer es igual, bueno supongo que así es su carácter.- suspiró.

- ¿Por qué lo dices?.- pregunté.

- Aquí también es serio y muy reservado en su vida personal nadie aquí sabe sobre él, más que cosas relativamente del trabajó.- Melissa miró el reloj.- Bueno chica tengo que volver a mi puesto, fue un gusto conocerte, provecho.- desapareció de mí vista.

Para ser sincera quería que siguiera hablándome de él, ahora tenía curiosidad por saber de su vida, pero bueno no tiene porqué interesarme ¿o sí? Bueno en fin, me dirige a la mesita; al parecer el profesor leyó mis pensamientos, moría de hambre, me di cuenta que la comida provenía de un restaurante caro de California, me sorprendió el gesto de preocuparse y mandarme comida, en fín abrí la bolsa de comida y me encontré con una deliciosa ensalada de betabel, arúgula y espinacas acompañada de un delicioso té de arándano; estaba muy delicioso todo, aún que hubiera preferido mejor una orden de tacos con una coca cola. Pero en fin termine de comer, y seguí con la revisión de documentos la puerta de la oficina se abrió de golpe.

- Gwen... aquí...- entró un hombre para ser sincera atractivo ante mis ojos, se quedó callado al verme.


- Una disculpa por entrar así... ¿eres la nueva secretaría?.- me miró de arriba abajo.

- Eh.... no.- su mirada me puso nerviosa.- Soy su suplente por el día de hoy.- sonreí.

- Ahora entiendo, soy uno de los contadores de aquí, éstas son las pólizas.- puso una carpeta en el escritorio.

- ¿No tenian que ser por correo?.- pregunté.

- Sí ya las envié pero también quise traer en físico.- respondió.

- De acuerdo, gracias.-

- Soy Abraham.- me extendió su mano amablemente.

- Un gusto, mi nombre es Juliana.- tomé su mano.

- Y cuéntame de ti ¿de qué empresa vienes?.- sonrió.

- En realidad no vengo de ninguna, soy una estudiante y el profesor Pimentel me pidió que si lo ayudaba hoy... ya que su secretaría no podía asistir.-

- Es una lastima pensé que serias la nueva secretaría, estás muy hermosa.- se acercó a mí.- Perdón por ésto ¿pero te gustaría salir conmigo hoy en la noche?.-

Se escuchó una puerta cerrarse me estremeci y miré al profesor Pimentel viendo hacia nosotros con una cara de seriedad, dios cuánto tiempo tendría ahí parado.

- Ya entregaste lo que tenías que entregar, ¿qué esperas para volver a tu trabajó?.- su voz me estremeció, estaba enojado.

- Lo siento señor.- dijo esté y salió, el profesor lo siguió con la mirada hasta que salió, después la dirigió a mí.


Su mirada no era nada amigable.











》Se que debí de haber actualizado desde ayer, pero no me dio tiempo ya que estuve con mi família, sorry. 《

Spoiler: :'v 7w7  (ustedes imaginen ahre)

☆230 y continuó☆

No me importas. | Joel Pimentel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora