75.

5.6K 729 123
                                        

- No estoy muy convencido de llevarla conmigo mañana.- Joel dio un trago a la copa de vino que tenía en su mano.- No se si hice bien en decirle.- suspiro.

- Yo considero que hiciste lo correcto, es momento que la presentes a tu familia como lo que es, tu novia.- respondio Johann.

- Mi abuelita es la única que sabe de nuestra relación.-

- Y es momento que todos lo sepan.-

Al día siguiente.


Narra Juliana.

Me miré en el espejo por última vez, me gustaba lo que miraba, me sentía bien conmigo misma respecto a mi aspecto, Joel tenía muy buen gusto el vestido era hermoso, por ultimo agregué perfume y coloqué labial rojo en mis labios.
Mi mamá no estaba en casa así que estaba tranquila por ese lado.
La puerta sonó así que rápidamente baje, abrí la puerta y mis ojos se iluminaron debido a la belleza de hombre que tenía enfrente, Joel portaba un traje color negro con una corbata de color rojo.
Sus ojos rápidamente me recorrieron de arriba abajo y mordió levemente su labio inferior.

- Mierda, que hermosa mujer.- susurro y rei timida.

- ¿Si me queda bien?.- dije insegura.

- Jodidamente bien, eres perfecta.- me atrajo a el y deposito un beso en mis labios.

- Tú también te vez jodidamente sexy.- susurre muy cerca de sus labios.

- No tanto como tú.- sus besos bajaron a mi cuello.- Me encantas Juliana.- de mi boca salió un audible gemido.

- Mi amor, si seguimos así no llegaremos.- dije.

- No me importa.- siguio besando mi cuello.

- No nos vestimos así para nada.- dije y mire como río levemente.- Bueno al menos yo.-

- Cariño este vestido lo compré para quitártelo.- apretó mi trasero.

- Y lo harás.- dije sonrojada.- Solo que más tarde.-

- Esta bien, nomas porque no quiero que me mate Johann por llegar tarde pero, de mi no te escapas.-

- Vamonos.- rei.

- No tan rápido.- tomo mi mano.- Falta esto.- entonces saco una pequeña caja que dentro tenía un conjunto de joyería claramente costosa.

- Joel, es hermoso, pero no puedo aceptarlo ya es mucho con lo del vestido.- dije con pena.

- Para mi no es nada.- entonces se colocó detrás de mí y colocó el collar.- Claramente opacas el diamante con tu belleza.-

- Te amo.- entonces acaricie su rostro y nos dimos un largo beso.

- Ahora si, vamos.- menciono y salimos de la casa.

Llegamos a la casa de Johann tal como la imaginé era grandisima y muy bonita, había muchos autos bonitos estacionados fuera.
Joel me tomó de la mano, sin pensarlo los nervios se apoderadon de mi, y me detuve.

- ¿Pasa algo?.- me miro sorprendido.

- Me da verguenza...- dije bajo.

- No tienes porque.-

- Tus padres estarán aquí.-

- Tranquila.- acaricio mi mejilla.

- Buenas noches, señor.- menciono un señor con amabilidad abriendo la puerta de la casa.
Había muchas personas claramente importantes, todos los hombres vestían de saco y las mujeres con vestidos caros.

No me importas. | Joel Pimentel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora