Era la hora de receso pero en realidad no tenía hambre así que preferí ir a una de las bibliotecas de la universidad.
Estaba concentrada leyendo un libro de filosofía, leer me ayudaba a despejar mi mente.
De repente siento como alguien toca mi espalda por detrás, volteó rápidamente y veo a la señora encargada de la biblioteca con una sonrisa.
- ¿Eres Juliana?.- preguntó amable.
- Sí, soy yo.- dije confusa.
- El profesor Pimentel pidió que te entregarán esté libró para el trabajó que pidió en su clase.- mencionó, tome el libro dudosa.
- Gracias.- le dedique una sonrisa y ella se alejó.
Mire el libró era relacionado a la administración pero que recuerde no pidió ningún trabajó.
Abrí el libró y de el salió una pequeña tarjeta disparada al suelo, miré a los lados y rápido la recogí para leerla, todo estaba escrito con su letra cursiva.
Entonces caí en cuenta que sólo era un pretexto de él para darme ésto.
"Hoy a las ocho de la noche en The French Laudry, te esperaré. :') Joel. "
Al leer éso mi estomago comenzó a sentir un cosquilleo y una sonrisa se dibujó, me estaba invitando a salír, no lo podía creer, era un sueño.
- ¿Y ésa sonrisa?.- la voz de Richard me sacó de mis pensamientos.
- Por nada.-sonreí y rápido guardé el libró con la tarjeta en mi mochila.
- Es que mira, tienes una sonrisota y tus ojos brillan mucho.-
- Leer me pone felíz.- respondí con una sonrisa.
- ¿Filosofía?.- hizo una mueca.- que aburrido.-
- Oye!!.- le di un ligero golpe jugando.- La lectura filosófica no tiene nada de aburrida.-
- Esta bien, está bien, perdón.- mencionó y reímos.
Después salimos de biblioteca y fuimos a nuestras últimas clases. Cuando llegó la hora de salida, esperé a Richard en el estacionamiento.
- Rich ¿podrías dejarme en el centro comercial?.- mencioné ya en su auto.
- Claro, si quieres te acompaño.- sonrió.
- Gracias pero no quiero hacerte esperar compraré ropa para esta noche y bueno ya sabes como somos las mujeres.- reí.
- ¿Saldrás?.- me miró picaramente.
- Sí está noche, con mi mamá.- dije nerviosa.- Tiene tiempo que no salimos juntas.- mentí.
- Mira tu no te preocupes, ve y toma tu tiempo que yo te esperó aqui.-
- ¿Seguro?.- pregunté.
- Si mira aquí tengo mi teléfono, música y aire acondicionado, comodidad perfecta en el auto.- mencionó y sonreí.
- Bueno, ahora regresó.- bajé y entré.
Compraría un bonito vestido, está noche quería verme de lo mejor, sólo para él.
Narrador Omnisciente.
- ¿Y si no va?.- Joel preguntó dudoso.
- Irá.- respondió Johann, trataba de calmar los evidentes nervios de su amigo.
- ¿Por qué lo dices tan seguro?.-
Johann sabía lo que Juliana realmente sentía por Joel por lo que habían hablado la noche anterior, pero no le diría nada a su amigo, no le correspondía.
- Porqué lo sé simplemente, mis presentimientos nunca fallan.-
Joel suspiró y recargo su cabeza en el respaldo del sofá.
- Se nota que si te gusta.- dijo al verlo tan intranquilo.
- Lo hago porque no me dejaste opción.-
- Sí claro, ¿y por qué estás tan nervioso?.-
- Hace años que no salgo a cenar con una mujer ¿lo entiendes?.-
- Claro, porqué te empeñas en sólo acostarte con ellas y no tener algo serio con una.-
-Tú más que nadie sabe lo que pasó y porqué lo hago.- habló molestó.
- ¿Ves como te pones? Tan sólo tocamos el tema, deja ese maldito rencor y permitete ser felíz.-
- Para ti es fácil decirlo!.- gritó.- Porqué no fuiste tú a quién d......- Johaan lo interrumpió.
- Basta Joel!.- respondió.
Joel tiró con fuerza la copa con vino que tenía en la mano a la pared y pasó sus manos por su cabello.
Johann se acercó a él y puso su mano en su hombro.
- Somos amigos desde que éramos unos niños y siempre he querido que seas felíz y que dejes la amargura a un lado, quiero que seas aquel Joel que siempre tenía una sonrisa y era amable con las personas y no esté que es todo lo contrario.-
- Lo sé, perdón por gritarte se que quieres lo mejor para mí.- suspiró más tranquilo.
-Olvidemos ésto que pasó y prepárate para está noche.- Johann salió de la casa de Joel.
Joel se quedó pensando en la primera vez que miró a Juliana, la primera vez que la vio sonreír e incluso cuándo lloró enfrente de él en el estacionamiento.
Recordó que tenían los mismos gustos musicales y que incluso con ella se sentía bien aún que no lo demostrará. Era la primera mujer que hacía que no quisiera estar con ninguna otra, sólo con ella.
Tal vez y su amigo tenía razón, le gustaba Juliana y no lo sabía o no quería aceptarlo por miedo, éso lo hacía un cobarde.
Esperó que les haya gustado el capítulo, ya que lo escribí rápido para no dejarlas sin capítulo aahshajkss.
Tal vez suba otro en la noche:')
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No me importas. | Joel Pimentel.
Fiksi Penggemar|Prohibidɑ lɑ copiɑ y/o ɑdɑptɑción de estɑ historiɑ.| #1 en Joel Pımentel - 02/diciembre/2019 ~ #1 en Joel Pimentel - 10/mayo/2021
