51.

7.9K 843 317
                                        

Narrador Omnisciente.

Christopher mira de lejos a Juliana concentrada leyendo un libro en biblioteca no duda y se acerca a ella sentándose a su lado, no sin antes ver que no haya nadie.

- Ahora no podrás huir.- dice con una sonrisa, ella da un salto pues no lo esperaba.

- Chris... me asustaste.- mencionó colocándose el libro en su pecho.

- Lo siento, pero toda la mañana has estado evitandome.- mencionó y en cierta manera era verdad.

- Claro que no.- miró el libro lo que menos quería era verlo pues tenía un poco de pena.


- Tranquila, mira yo sólo quiero decirte que me encantó lo que ocurrió anoche y quisiera que nos conociéramos más, salir... me gustas.- Christopher quiso ser sincero sin darle más vueltas al asunto, a diferencia de Joel, el si era decidido y tenía claro lo que quería.
Juliana se sorprendió.

- No lo tomes a mal pero lo que ocurrió ayer sólo fue una aventura, tú y yo lo sabíamos.- fue clara.

- Lo sé, pero es que en realidad fuera de éso yo quiero conocerte más, salir contigo.- el acarició sus manos.

- Estoy enamorada de alguien más.- sin querer esas palabras salieron de ella.

Christopher suspiró.

- Joel....-

- ¿Que?.- Juliana se sorprendió.

- Lo sé, se todo lo que pasa entre ustedes.-

- ¿Cómo lo sabes?- se levantó.

- Johann.... un día los miré juntos entonces yo le pregunté a Verá si el sabía algo y se negó pero termine por sacarle la verdad y me contó, pero tranquila que no diré nada.-

Entonces Juliana suspiró de alivió.

- De verdad consideró que tu no deberías de sufrir por el, mereces el amor que das.- Christopher acarició su rostro.

- Estoy trabajando en éso...-

En ese momento llegó Zabdiel y tuvieron que continuar con una conversación de profesor a alumna.




Narra Juliana.

Pasaron las horas rápido, la gripe cada vez se apoderadaba más de mi, así que decidí no entrar a la última clase e irme a mi casa, pues me sentía mal.
Caminaba por los pasillos de la universidad cuando siento como alguien me toma del brazo y me jala a un salón sólo y un poco oscuro, rápido pude reconocer ese delicioso aroma a colonia; Joel.

- Dime que lo que dijiste ahorita era una mentira.- mencionó pegándome a la pared y cerrando la puerta.

- No te quedó claro, que no quiero que me toques.- traté de alejarme pero el era más fuerte que yo.- Es verdad, ya no volveré a caer.- dije.

- De verdad que ya no quieres que te toqué.- entonces comenzó a dar ligeros roces con sus dedos por mis brazos y piernas, rápidamente me erize, entonces sonrió victorioso.- Mira como te pones con tan sólo un roce mío en tu piel.- Entonces sentí sus besos en mi cuello.

Deje de hacer el intento de alejarlo y me quedé quieta, era tan placentero sentirlo.

- Estas muy caliente.- Entonces comenzó a tocarme levemente el rostro y después las manos.

No me importas. | Joel Pimentel.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora