Año 746, Planeta Vegeta: sala de entrenamiento 07.
¡Lo veo! - pensó Auber justo antes de recibir el puñetazo. Intentó alzar sus brazos en cruz para detener el golpe, pero fue demasiado tarde. Como un cañón, el puño impactó en su rostro, lanzándolo varios metros hacia atrás, contra la pared de la sala de entrenamiento. Aturdido, era incapaz de levantarse. La cabeza le daba vueltas y sus músculos no le respondían.
- Jiji jiji.
La aguda risa del saibaman le devolvió al combate. Reuniendo toda la fuerza de voluntad que le quedaba, consiguió ponerse en pie. Su rival, confiado y sonriente, dejó que se recuperarse. Sabía que no era una amenaza.
¡Cómo odio a estos bichos! - pensó, mientras intentaba recobrar el control de su ki.
- ¡Vamos basura, al menos intenta darle un golpe! - se escuchó desde el exterior de la cúpula de entrenamiento.
Era la voz de Melo, uno de los saiyans que formaban parte de su grupo de aspirantes a guerreros. Auber lo detestaba. Él y su cuadrilla se habían metido con él desde que ingresó en la academia, pero ese no era el motivo de su resentimiento. Lo que realmente le molestaba era que, a pesar de sus esfuerzos, de su determinación en el entrenamiento, tanto Melo como los otros alumnos eran mucho más poderosos que él. Todos ellos habían superado el poder de los saibaman de nivel medio desde hacia más de un año. Sin embargo, en su caso, aún estaba lejos de lograr vencer a esas irritantes criaturas. Ese muro entre él y sus compañeros era un obstáculo insalvable que se interponía en su sueño de convertirse en un gran guerrero.
Olvida eso ahora, concéntrate en el combate – se recriminó, centrándose de nuevo en su enemigo.
El saibaman era mucho más rápido y fuerte que él. Con un poder de combate de 800 unidades, le superaba en más de 300, una diferencia abismal. Sin embargo, estaba confiado y esa podía ser su oportunidad. Auber confiaba en sus sentidos, sobre todo en sus ojos, que podían seguir los movimientos de su enemigo sin dificultad.
Un golpe, solo me queda energía para un golpe – pensó, concentrando su energía en los pies.
Potenciado por su ki, se lanzó al ataque sobre su rival. El saibaman abrió los ojos, sorprendido. No esperaba una embestida directa. Sin embargo, sus reflejos eran muy superiores a los del joven y, antes de recibir el golpe, cruzó los brazos sobre su cara para detenerlo.
Era lo que Auber esperaba. Concentrando el ki en sus manos, lanzó una detonación en dirección al suelo, justo antes de impactar contra su enemigo. No fue un ataque potente, pero si lo suficiente para impulsar al muchacho por encima del saibaman hacia su espalda, ahora desprotegida. Girando su cuerpo a medida que realizaba la parábola, concentró todas sus fuerzas en la pierna izquierda y lanzó una patada al cuello de su enemigo.
Ya lo tengo – pensó satisfecho. Llevaba mucho tiempo practicando esa técnica y los tiempos habían sido perfectos. Sin embargo, su golpe encontró el aire. Auber no entendía que había pasado. Solo alcanzó a ver un destello desde arriba antes de recibir una potente patada en la cabeza.
El golpe lo envió volando nuevamente contra la pared de la cúpula. Sintió como varias de sus costillas se rompían por el impacto. Sin fuerzas, cayó con estrépito al suelo. Era el fin. En la caída se había dislocado el hombro izquierdo. Pero lo que más le dolía era la cabeza.
- Jiji jiji jiji jiji – reía el saibaman, eufórico por la victoria.
Apenas era capaz de mantener los ojos abiertos. Justo en ese momento, la puerta de la cápsula se abrió y una figura entró, enfrentándose al saibaman. Su vista estaba borrosa y no podía seguir el desarrollo de la batalla. Solo escuchó el estruendo provocado por una detonación de ki, seguido por el agudo chillido de agonía de su rival. En un segundo. Así de fácil, así de humillante.
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Dragon Ball: una historia de los saiyans
FanfictionAño 737. Freezer llega a la órbita del planeta Vegeta tras haber congregado a la gran mayoría de los saiyans desperdigados por el espacio. Preocupado por el creciente desarrollo de la fuerza saiyan dentro de las filas de su imperio y temiendo el sur...
