Capítulo 7: Torneo de poder (parte 1)

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- ¡Bien, escuchadme todos! - gritó Brocco para llamar la atención del público y los participantes -. Las reglas son muy simples. Lucharéis en combates individuales y el que gane se clasificará para la siguiente ronda. Todo aquel que pase la primera ronda podrá optar a promocionar al Cuerpo de Guerreros. No está permitido el uso de armas cortantes ni de fuego. No está permitido intervenir en un combate que no sea el vuestro. Si salís de los límites de la arena, perdéis automáticamente. Además, los combates terminarán solo cuando yo lo considere y no antes. Todo aquel que incumpla las normas será descalificado ¡Eso es todo! ¡Anan y Ulif, entrad a la arena!

Básicamente, todo está permitido siempre que sea dentro de la arena de combate – pensó Auber. No había limitaciones en el uso del ki y tampoco estaba prohibido matar al rival. Era un todo o nada. Ganar o perder, sin empates.

Anan y Ulif ingresaron en la arena de combate, colocándose frente a frente. Anan observaba a su rival con indiferencia, consciente de la enorme distancia que había entre ellos. Ulif también parecía percatarse de este hecho tal y como evidenciaba el incontenible tembleque de sus piernas.

- ¡Vamos muchacho, intenta no cagarte encima! - gritó uno de los guerreros del público provocando las carcajadas del resto.

- No deberían reírse, le ha tocado bailar con la más fea – dijo Tich con tono serio. Tanto él como el resto de aspirantes observaban el combate desde la barrera.

- No tiene ninguna posibilidad – señaló Orn -. Supongo que si estuviese en su lugar yo me retiraría.

- ¡Vamos chicos, no seáis derrotistas! - exclamó Aspar sonriendo -. Quizás ocurra un milagro inesperado.

No ocurrió tal milagro. Duro apenas un suspiro. Brocco dio la señal para comenzar el combate y Anan salvó la distancia con su rival en un instante, propinándole un codazo en el estómago. Ulif salió volando varios metros y solo la pared del estadio detuvo su avance. Cayó al suelo inconsciente.

- Basura – dijo Lych con tono despectivo. Su mala suerte en el sorteo había acabado con la actitud amigable del saiyan y ahora trataba al resto de participantes con indisimulado desdén.

- ¡Anan es la vencedora! - exclamó Brocco mientras el público aplaudía entusiasmado. Estaba claro quien era la favorita del torneo.

La saiyan hizo caso omiso de los vítores y se retiró de la arena de combate en dirección a la barrera. Dos profesores recogieron al inconsciente Ulif y se lo llevaron a la sala médica. Ange observaba con detenimiento como trasladaban al joven mientras rascaba con nerviosismo su pelo cobrizo, quizás presagiando lo que podía ocurrir en el siguiente combate.

- No le has dado ninguna oportunidad – le dijo Orn a Anan cuando se unió al grupo -. Al menos podías haberle dejado dar algún golpe.

- Él no se merecía mi lástima – dijo la saiyan pasando frente a todos y apoyándose en la pared. Nadie volvió a dirigirle la palabra.

- ¡Es hora del segundo enfrentamiento! - gritó Brocco para captar la atención de los presentes - ¡Qué entren en la arena Lych y Ange!

Los dos saiyans ingresaron en la arena y se colocaron frente a frente, examinándose. En principio, la diferencia de fuerza entre ambos parecía un obstáculo insalvable para Ange, pues Lych la superaba en más de mil unidades. Sin embargo, Auber no creía que se hubiesen enfrentado nunca, ya que pertenecían a grupos diferentes, y esa era una ventaja que la saiyan podía explotar. No sería la primera vez que una buena táctica sobrepasaba a un nivel de poder superior, al menos eso esperaba, su combate dependía de ello.

- Otra pelea innecesaria – dijo Melo -. No sé para qué perdemos el tiempo en hacer esto. En la gran mayoría de los casos el resultado está decidido de antemano. Todos sabemos que Anan ganará este torneo y que Lych, Cado, Prico, Orn, Kohl y yo nos clasificaremos. El resto solo sois carne de cañón para este espectáculo que ha montado Zarbon. Mala suerte para Ange, es una pena que una saiyan de su nivel acabe formando parte del Cuerpo de Exploradores o del CIES.

Dragon Ball: una historia de los saiyansHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora