Ella había ido ahí, ella en verdad había ido a ese maldito punto tan asqueroso y repugnante. Yelena iba a hacer algo cuando la jale y plante un gran puñetazo en el rostro de Mariah. Ella retrocedió varios pasos cayendo en manos de Wanda. Natasha entro apurada con el rostro tenso.
Mariah tenía el labio roto y la nariz la sangraba. Sacudí la mano por el evidente dolor del golpe que le había dado. Natasha se posó frente a mi protectoramente.
-Quiero que te largues de nuestra casa, Mariah.-Natasha no pidió, exigió.
-Bien, convertiste a la hija de Stark en una salvaje, igual que tú.
-Lárgate.-sentenció Yelena-Te prometo que suelo ser aún más salvaje que mi hermana, no me hagas enseñarte.
Su rostro enfureció buscando ayuda de Wanda, pero ella negó y se alejó de ella.
-Lo siento.-murmuró Wanda volviendo a la fiesta.
Mariah con pasos fuertes y rápidos salió de la casa dando un portazo. Imbécil.
-¿Estas bien?-murmuró Natasha.
-Si.-ví hacia abajo-Bueno, solo creo que se me ha roto la fuente.-abrió grande sus ojos y bajo la vista preocupada-Es hora.
-Oh, mierda.
-Seguro la maldita de Mariah ocasionó que mi sobrina salga antes de tiempo. La mataré.-Yelena iba a salir pero Kate la detuvo poniéndose frente a la puerta-Déjame salir.
-En serio deberías considerar hablarme así.-reí ante su pequeña discusión.
-¿En verdad?
-Completamente, Belova.
Jamás imaginé que el día que pasaría esto. Imagine miles de circunstancias, menos después de una pelea con Mariah y justo en medio de una entre mi cuñada y su novia. Natasha tomó dos naranjas y le arrojó una a cada haciéndome reír nuevamente.
-No es momento. ¿Pueden quedarse con los niños?
-No me iré en medio de la fiesta de mis bebés.-aseguró sintiendo el primer dolor leve que se acercaba-Faltara mucho para que nazca, lo prometo.
-¿Estas loca? No quiero que de la nada aparezca la cabeza de la bebe saliendo por tu vestido.-rodé los ojos ante la paranoia de mi esposa.
-Natasha, no suceder...¡Santa mierda!-apreté su mano más de la cuenta-Solo deja que pueda acompañar a que corten el pastel. Es importante para Sophi.-volví apretar la mano de ella viendo su rostro palidecer ante el dolor.
-Romperás mi mano si sigues así.-murmuro adolorida.
-Y tu hija romperá mi vagina en unas horas. Estamos a mano, Romanoff.-Kate dio una carcajada grande mientras Yelena asentía ante lo que dije. Natasha la vio con cara de pocos amigos.
-Lo siento, fue gracioso lo de...olvídenlo.
-Cielo, mejor no te rías.-asintió ante lo que le dijo Yelena-¿Segura aguantarás?
-Lo haré, y si no lo logro. Tengo una casa repleta de superhéroes, ¿no?
-Oh no, yo no meteré las manos en la vagina de la esposa de mi hermana. Olvídalo.-Yelena negó efusivamente-Iré por la maleta y la dejare en el auto.
-Yo, no quiero ver a un bebé nacer. No es lo mío, pero iré a ayudarle a mi novia.-se alejó dando saltitos emocionados.
-Es mejor que vayamos al hospital.
-Cariño, puede tardar horas, estaré bien. Saca el pastel y yo limpiaré esto.
-Me opondría, pero en verdad no quiero hacerte enojar.-mi comisura se levantó en una pequeña sonrisa-¿hablaremos de lo que sucedió?
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Bad romance
Roman pour AdolescentsSer la hija de Tony Stark no es como todos creen. Una historia de ¿amor? Desde dos puntos completamente distintos.
