Capítulo 23

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Madison

Habían pasado ya uns días desde acción de gracias y debo decir que fue la mejor noche de acción de gracias de toda mi vida, me la había pasado de maravilla con Nate y mis hijos estaban felices, claro que durante la cena Max estuvo mandandome mensajes para saber en donde estaba solo pude decirle o más bien advertirle que no se le ocurriera espiarme o hacer una de sus cosas de policía porque le iría muy mal conmigo, estaba harta de que a donde fuera con Nate, él estuviera presente ¡Eso ya no lo toleraba! de verdad que no entendía que estaba pasando con Max , porque de pronto mucho interes de estar conmigo y hacerme ese tipo de persecución ¡O sea que onda con eso! él debería de estar haciendo su vida como yo estaba haciendo yo la mía, claro que si Max lo que queria era que volvieramos a tener sexo ¡Eso no pasaría!...bueno la verdd es que por alguna razón, desde esa vez que etuvimos juntos no había podido dejar de pensar en todo lo que paso y en la forma en como me hizo sentir ¡Es que los dos! si, los dos me hicieron cosas que no creía que me llegarían a gustar. Con Max estaba reviviendo el pasado pero de una forma distinta, pero que se volvía una especie de adicción, si, podría llegar a ser adicta a Max como lo estaba siendo con Nate, él en cambio era todo lo contrario a mi ex esposo, el un caballero, que me hacía sentir pasión, Nate era pasión, Max era lujuría y me empezaba a gustar eso.

Se que estaba loca, muy loca por sentir eso con ambos, pero era la verdad y hace unas noches tuve el sueño más loco que he tenido en mi vida, soñe con un trio ¡Un trio! carajo, un trio entre Nate, Max y yo ¡Calor total! mucho calor y pasíon ¡Lujuria y deseo! no podía creer que hubiera soñado con esos dos hombres que me hacían suya en forma inimaginables, cada orgasmo, cada beso y cda caricia se sentía tan real y ellos se veían tan reales que cuando desperte solo amencecí con el sudor en la frente y el corazón latiendo con fuerza ¿Y si eso pasa de verdad? no, no lo creo, no sería lo correcto...¿O, sí? en una cama ellos dos y yo ¡Calor, calor, mucho calor!

Agite la cabeza para poder alejar esos pensamientos de mi mente, no debía de excitarme, al menos no ahora ya que estaba en la sala de maestros en mi descanso y estaba aprovechando mi descanso para poder comer algo además de escribir un poco sobre mi siguiente novela, ahora ya no se trataba de la Antigua Grecia, no, ahora viajariamos un nuevo lugar y una nuev epóca, los años cincuenta en Londres, si, esa seria mi nueva aventura, historia y pasión.

-Detesto a los jovenes, son tan idiotas a veces-.

Sonreí ante el comentario de Maggie que rapidamente tomo asiento delante de mi, baje la pantalla de la computadora para verla, se veía molesta pero al mismo tiempo se veía algo graciosa, al menos a mi me daba racia verla toda ofuscada de que sus alumnos tuvieran más vida romantica que ella.

-¿Qué paso?-. Pregunté.

Maggie movio su cabeza para alejarlo de su cara y cruzarse de brazos sobre su pecho.

-Tres chicos de mi salón se pelearon por que la novia de uno le puso el cuerno al novio con el amigo y se volvio un caos el salón-. Bufo.

-¿Y porque te enojas?-.

Ella se uedo en silecio por unos segundos como si estuviera analizando que decirme y eso era algo raro en ella, pero al parecer la pelea de los chicos no fue sola la pelea que la tenia así de molesta, parecía que había algo más por ahí.

-Solo me molesta que sean tan inmaduros, no puedo creer y que la gente sea tan asquerosa-. Volvio a bufar.

-Maggie ¿Tu alguna vez has estado con la pareja de una amiga?-.

Nuevamente ese silecio se hizo presente ¡Joder! ya cuando ella se queda callada dos veces y en un silecio como en el que ella estaba me confirmaba que si ¡Chisme! ¡Amo el chisme! Sonreí por comleto y me acerque a ella para así esperar el chisme, Maggie fruncio el ceño al tenerme así de cerca.

-¿Qué? ¿Porque me ves así?-.

-¿Quien fue? quiero que me lo cuentes todo ¡Todo!-.

Mi amiga se puso de pie de inmediato de su lugar.

-No, no...no la conoces y solo fue un error...¡Ok! solo un error...¡Agh!-.

Entonces salío de la sala de maestros completamente molesta ¿Pero porque? debe ser muy grave lo que hizocon esa amiga, o sea, ya me confirmo de que se acosto con el novio y que fue un error, pero entonces si fue un error ¿Por que se pone así? nunca la había visto tan alterada desde hace mucho tiempo, pero esto era algo raro en ella de que se pusiera así como se puso, bueno, ya luego me dira quien fue a la que le bajo el novio o bueno con quien se acosto.

-¡Podemos comer alitas y papas fritas, mami!-. Grito Derek.

-Esta bien, podemos comerlas solo porque sacaste un diez en matemáticas-.

-¡¡Si!!-.

Derek salio corriendo escaleras arriba mientras que yo llevaba a su hermana a su corral para que ahí pasara su sisesta, las ventajas de que luego en la guardería la pusieran hacer ejercicios es que la dejaba completamente agotada y yo podía tener un poco de paz. Quite mis zapatillas dejandolas a un lado de la puerta, amaba esa sensación de quitarse los zapatos y sentir como tupie volvía a la normalidad era lo más delicioso de la vida, luego de ello pase a soltarme el cabello para así ir a la cocina y comenzar a preparar las alitas que deseaba comer Derek, si que Nate era un excelente profesor ya que fue él quien le ayudo a mi hijo con sus tareas, a caso no hay nada que no sepa hacer ese hombre, tendría que averiguarlo.

Mi telefono comenzo a vibrar y o sue de mi bolsillo trasero para así ver el mensaje que me había mandado Nate, hoy era el día en el que su hija estaría con él y ya tenian varias cosas preparas para hacer, sonreí aun más a verla foto que me mando y más por descripción que tenía debajo de ella "Hacemos como que no nos damos cuenta" este hombre tenia algo que me gustaba y quería descrubir que era, pero aú así le mande una foto de mis alitas que estaba por preparar y en la descripción le dije: "El premio de Derek por haber sacado un diez en matemáticas, gracias a ti" Nate respondio a los pocos segundos con un emoji celebrando y diciendome que esperaba que le guardara un poco de alitas.

Coloque el celular en la barra de la cocina para comezar a preparar la cena, pero entonces cuando ya estaba lista para comenzar el timbre comenzo a sonar ¡¿Quien podria ser ahora?! no me dejaban avanzar con mi cena, solté un bufido y camie hacia a la puerta, pero entonces cuando la abrí me quede completamente congelada al ver a Max ahí parado con una bolsa de aros de cebolla, amaba los aros de cebolla.

-¿Qué haces aquí?-.

El se encogio de hombros.

-Derek me conto de su diez y que le harias alitas y siempre te han gusto los aros de cebolla con pollo...¿Puedo pasar?-.

No podía correrlo, porque si mi hijo hablo con él eso uiere decir que lo estaba esperando, así que no me quedo de otra más que hacerme a un lado y dejarlo pasar.

A MediaNoche |+18|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora