Max
Desde mi ventana podía observar a Madison quien estaba con mis hijos jugando en la alberca mientras que yo estaba ahí postrado en la maldita cama mientras el hombre que me hacía ejercicios me tenía tomado de la pierna, detestaba la idea de que un hombre me tocará me hubiera gustado una chica ¡Ahí si! No tendría ningún tipo de queja pero Madi me amenazo diciendo que no querría a ninguna mujer en la casa, no tuve otro remedio más que aceptar sus condiciones, en verdad deseaba hacer las cosas bien y creo que estaban funcionando, lo que más deseaba en la vida era recuperar aquello que me dedique a lastimar, ki madre tenía razón cuando me dijo que tenía que dejar de pensar con la cabeza de abajo y mejor con la de arriba y eso quería hacer y esque esa noche en la que ambos compartimos una cama y una noche. Dormí como nunca había dormido, por un momento había dejado de pensar en el trabajo y en todo lo que era mi vida y solo eramos Madison y yo, solo los dos.
Al día siguiente estábamos los dos mirándonos a los ojos, acaricie su mejilla con todo el cariño y eso a ella le gusto porque una sonrisa se pinto en su rostro y yo solo podía sentir que mi corazón se me iba a salir del pecho y los ojos de Madi tenían un brillo tan especial, jamás me había sentido tan feliz en mi vida y conforme pasaban los días las cosas iban bien y se sentían bien, Madison pasaba las noches conmigo y nos abrazamos para poder dormir.
"¿Dónde está la llave de repuesto?"
Mire mi teléfono y era un mensaje de Andy.
"En la maceta de la izquierda Madi siempre deja una copia ahí"
Le respondí dejando el teléfono a un lado de mi en la cama y suspire volviendo a mirar a la ventana en donde estaba mi familia.
-Bien señor Walker nos veremos el próximo fin de semana-. Dijo el fisioterapeuta que guardaba sus cosas en una maleta.
Asentí con la cabezas, lo mire por unos segundos y éste miraba a mi familia o más bien a la mujer de traje de baño de dos piezas color azul cielo, quien salía del agua como una maldita diosa para mis ojos, aclaré mi garganta y este me miró sonriéndome y yo solo lo miraba con toda la seriedad que me cacterizaba.
-¿Se te ofrece algo?-. Pregunte enmarcando una ceja.
Él siguió sonriendo.
-No nada, perdón y con permiso señor Walker-.
Y con eso aquel tipo salió de mo habitación y después de el apareció Andy, miró al hombre que salía de mi habitación con algo de intriga por un par de segundos pero al final entró a mi habitación con una sonrisa y con la tableta en sus manos.
-¡Que hay amigo! Ya no te ves tan jodido como antes, solo que ti nariz sigue igual no le veo mejoría-. Dijo en broma.
Yo tenía el ceño fruncido porque siempre se metía con mi nariz diciendo que estaba fea y que necesitaba un arreglo en ella, pero la verdad yo creo que mi nariz era la razón de mi atractivo a decir verdad.
-Solo viniste a molestarme o a traerme algo del trabajo-. Me crucé de brazos.
-Uy que delicado-. Andy abrió la carpeta de la tableta para después entregárme-. Escapo, uso un conejillo de indias para incubrirlo-.
Mire el contenido de la tableta donde estaba el expediente de quien era el chivo expiatorio de quien estábamos detrás, su nombre era Prince Rogers había estado por mucho tiempo detrás de ese maldito quien no me dejaba en paz y que se dedicaba a matar y hacer daño a la sociedad.
-Su nombre de Denise Porter, treinta y cinco años de edad, era un hombre que tenía una librería que cayó en bancarrota, se endeuda con los bancos. Su esposa lo abandono y comenzó con las drogas, no le pago a Prince así que para pagar su deuda con él lo usaba como para hacerse pasar por él...-. Suspiro Andy-. El día de tu accidente fue a él a quien encontramos en la escena, Prince huyó como siempre-.
De solo pensar que se había vuelto escapar ese maldito me hacía molestar mucho. Azote la tableta en la cama con rabia, no podía creer que ese maldito desgraciado se haya escapado de nuevo ¡Y yo en una maldita cama! Sin poder moverme, pase manos por mi rostro con frustración soltando en un gran gruñido, deseaba poder golpear algo o hacer algo para salir de esta cama e irme e investigar.
-¿Qué más sabes?-. Pregunte mirando a Andy.
-Nada, pero al parecer hará negocios en un mes con un alcalde-.
Asentí con la cabeza pensando en el maldito momento en que un idiota me chocó el auto.
-Bien y con respecto al otro tema ¿Qué sabes?-. Enarque nuevamente la ceja.
Andy paso una mano por su cabello y tomo asiento en el sofá que estaba a un lado de mi, me quito la tableta de mis manos por unos cuantos segundos para buscar algo en ella, me la entrego de nuevo mostrándome un video de las cámara de seguridad de donde fue el choque, era una camioneta suburban de color negro, mire la defensa de esa camioneta y luego las fotos del mio.
-La camioneta fue rentada, pero quien manejaba la camioneta impidió que el accidente fuera peor-.
-¿Y luego? ¿Qué más sabes?-.
-No hay más es lo único que sabemos nada más-.
-¡¿Cómo que no sabes?! ¡¿Entonces para que carajos te puse a investigar?!-. Alce la voz completamente molesto e incluso me sentía con impotencia.
Andy se puso de pie al instante.
-¡No me hables así pedazo de mierda! no soy tu maldita esclava, estoy investigando, nadie sabe a donde fue la que provoco el accidente crees que no he investigado los hospitales ¡Eres un pedazo de mierda!-. Me contesto completamente molesta.
-¡No tu no me entiendes!-. La señale con el dedo-. ¡Casi muero! ¡No sabes la mierda que se siente que puedas perder la vida y no volver a tu familia!-.
-¡Claro que lo sé! ¿Quieres que te muestre mis cicatrices?-.
Los dos nos quedamos en completo silencio, solo nos mirábamos hasta que yo despegue la mirada de Andy, ella tenia razón, estaba siendo un maldito engendro con ella pero la verdad deseaba atrapar a la loca que provoco el accidente.
-Perdóname, perdóname en verdad Andy, siempre has sido una gran amiga conmigo y yo un idiota contigo...pero...quiero atrapar a esa persona y hacerle pagar lo que me hizo-. Pase una mano por mi cara soltando un suspiro.
La pelinegra suspiro de igual forma para volver a tomar asiento a un lado de mí, recargo sus codos en sus piernas y entrelazaba sus manos.
-Si eres un maldito idiota-. La mire y ella me sonrio-. Pero eres mi amigo y hare lo posible para buscar a esa persona, te lo prometo-.
Ella se puso de pie estirando sus brazo para darme su puño a lo que yo sonreí chocando su puño con el mío, me guiño un ojo tomando la tableta para posteriormente salir de la habitación. Mire a la ventana para ver a mis hijos y a Madison pero ella no estaba o más bien ellos no estaban en la alberca ¿A donde fueron? me enderece un poco en la cama para ver si lograba saber en donde estaban en el jardín pero no había señal de ninguno de los tres.
-Padi-. Oí la voz de Dakota.
Mire al a puerta donde encontré a Derek tomando de la mano a su hermana, yo sonreí al ver a mis dos hijos caminar de la mano, era la mejor imagen del mundo ¿Dónde estaba Madison
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A MediaNoche |+18|
Romance-¿Porqué haces esto? ¿Porqué no puedes dejarme en paz?-. Pregunté frustrada y sintiendo las lágrimas inundar mis ojos. -Porque sigues siendo mía y de nadie más-. Dijo en un tono sombrío que conocía perfectamente bien. Trague nerviosa de ver la forma...
