MADELINE
La azafata me guió hasta mi asiento y yo le agradecí.
No parecía igual de cómodo que un avión, pero no estaba en condiciones de reclamar.
Metí debajo de mi asiento mi pequeña maleta y luego me senté desganada.
Era la primera vez que viajaba en tren, y sería un viaje largo. Solo esperaba a que la persona que se sentara junto a mí no fuera un dolor en el trasero, o tal vez no tener compañía para poder llorar en paz era la mejor opción.
Miré los extraños patrones geométricos rojos y amarillos del asiento frente a mi.
El tren se fue llenando poco a poco, pensé que habría menos gente. Estaba equivocada.
Cuando la azafata pasó la llamé y ella se acercó con una sonrisa atenta.
-¿Tiene algo de beber? -pregunté.
-Claro, tenemos agua mineral, soda de cítricos...
-¿Algo más fuerte? -la interrumpí.
-Oh, solo tenemos vino tinto y vodka -respondió amablemente.
-Quiero vodka, por favor.
-¿A las rocas?
-No -negué -, solo.
Como Esther Greenwood en la Campana de cristal. En algo tenía razón la mujer, el vodka siempre iba solo. Algo teníamos en común ella y yo, y no solo era el gusto por el vodka, yo también necesitaba una lobotomia.
La azafata sonrió y asintió con la cabeza, yo le regresé una pequeña sonrisa y ella se marchó.
Miré por la ventana y suspiré con pesadez, pegando mi frente en el vidrio.
-Carajo -dije entre dientes.
Me sentí abrumada por toda la situación. Una vez mas, Dave abrumaba mi sistema. Me preocupaba haberlo dejado solo. Tal vez no debí, debi de insistir más y quedarme. Al final de cuentas, se iba a drogar si me quedaba o me iba.
Había leído meses atrás, en Metal Hammer, que él y Alice Cooper eran buenos amigos, algo así como padrino y ahijado. Aparte Dave me contó la noche pasada que el sujeto lo mantiene cuerdo a momentos, que había dejado las anfetaminas por un par de semanas pero cuando empezó el tour las cosas se complicaron, pero no dijo más al respecto.
Yo no sabía qué hacer. Lo había intentado por muchos años antes, ¿cuál sería la diferencia si ya eramos extraños?
Pero, ¿por qué si ya parecía un extraño, seguía queriéndolo de esa manera tan agresiva?
Me respondía a mi misma que era porque él solía ser mi mejor amigo, pero los amigos no hacían las cosas que él y yo hacíamos cuando estábamos juntos.
Los besos no parecen promesas cuando se es amigo.
Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando alguien se dejó caer con brusquedad en el asiento junto a mi, chocando mi hombro.
Rodé lo ojos.
-Oops, lo siento -dijo una voz varonil y divertida.
Ignoré completamente al hombre, y solo seguí mirando através de la ventana.
-Señorita -escuché la voz de la azafata y me acomodé para mirarla, ella estaba ahí con mi bebida, sonriéndome con amabilidad. Yo asentí y tomé el vaso que contenía aquel líquido transparente.
-Gracias, ¿cuanto debo de pagarte? -dije mientras sacaba mi billetera de los bolsillos del abrigo de Martin.
-Tres libras -respondió.
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𝕻𝖗𝖔𝖒𝖎𝖘𝖊𝖘 ☆𝕯𝖆𝖛𝖊 𝕸𝖚𝖘𝖙𝖆𝖎𝖓𝖊 / 𝕴𝖟𝖟𝖞 𝕾𝖙𝖗𝖆𝖉𝖑𝖎𝖓 ☆
Fanfictie¶|P - Los ochenta. Los Ángeles. El escenario perfecto para el heavy metal, los excesos y los recuerdos de medianoche hechos para dejar atrás. Madeline creyó que amar a Dave sería suficiente para persistir, pero Dave le enseñó que las promesas podían...
