ochenta y ocho

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MADELINE 

—¿Tienes todo? —pregunté a mi abuela — ¿Tus medicamentos?

—Sí, cielo —rodó los ojos y dio unas palmaditas a su bolso.

Ambas salimos juntas del hotel.

Ella había empezado a usar bastón, dijo que su cadera ya no podía por sí sola.

La veía más cansada que antes, era obvio, estaba envejeciendo.

Dave nos había enviando un chófer a la abuela y a mi para poder ir y regresar, fue muy cortés de su parte.

Yo estaba totalmente sorprendida por todo. Feliz, pero sorprendida.

Hacía tres meses confesó sus sentimientos por mí, pero de la nada recibí una invitación a su boda.

—¿Llevas el regalo? —preguntó la abuela.

—Sí.

Ella y yo habíamos elegido el regalo de bodas. Traté de interrogar a Dave con respecto a Anne para elegir algo adecuado y útil para ambos. Pero por alguna razón, Dave evitaba hablar de Anne siempre que lo llamaba.

La abuela y yo elegimos regalos idividuales. Conociendo a Dave, no era muy apegado a lo tradicional.

A Anne le compramos collar de perlas y a Dave le compré un pedal Wah, solo por chiste personal y molestarlo un poco — como en los viejos tiempos—; él lo superaría luego y tal vez lo usaría en un par de años. Encima del Wah había metido un casette con una recopilación del mejor Jazz del siglo junto con una pequeña dedicatoria para ambos.

Yo estaba ansiosa por conocer a Anne.

Por otro lado, temía a que Dave hubiese tomado una decisión apresurada.

Al llegar a la recepción, un hombre uniformado nos recibió y nos dio un papel con el número de nuestro asiento en la capilla que debía de estar por ahí, detrás de alguna de las paredes de ladrillo rojo.

El lugar era increíblemente elegante, el jardín era espacioso, estaba decorado con luces y flores blancas.

Había una fuente en el centro y había una mesa con copas de champagne.

—Mira este lugar, es hermoso —dijo la abuela admirando el lugar.

—Lo es —admití.

—¿Gustan un poco champagne? —un mozo apareció con una charola de copas servidas.

—Desde luego —dijo la abuela muy emocionada.

—¿Usted señorita?

—No, ella no bebe.

Reconocí su voz al instante.

Me giré un poco para mirarlo.

Él estaba detrás de nosostras, mirándonos con su estúpido rostro divertido.

—Gracias —dije al mozo. El chico se fue y ofreció bebidas por otro lugar.

Fui directamente hasta donde Dave y lo abracé.

—No puedo creerlo, Dave —dije con nostalgia —. Realmente te vasa casar —me alejé de él y lo miré de pies a cabeza —. Con traje y y todo. Incluso arreglaste tu barba, va bien contigo —señalé su rostro —. Dios, este lugar es hermoso.

Él rodó los ojos y sonrió presionando sus labios.

La abuela se acercó y también lo abrazó con mucha fuerza.

—Por dios, mi pequeño niño —dijo ella —. Ya no eres tan pequeño. Estoy tan feliz por ti —acarició su mejilla con amor y Dave solo mantenía una sonrisa incrédula en su rostro —. Muero por conocer a Anne.

𝕻𝖗𝖔𝖒𝖎𝖘𝖊𝖘  ☆𝕯𝖆𝖛𝖊 𝕸𝖚𝖘𝖙𝖆𝖎𝖓𝖊 / 𝕴𝖟𝖟𝖞 𝕾𝖙𝖗𝖆𝖉𝖑𝖎𝖓 ☆Donde viven las historias. Descúbrelo ahora