DUFF MCKAGAN
Izzy pasó la noche una vez más en mi departamento. Decía que tenía problemas para dormir en hoteles estando en Los Angeles.
Se había vuelto más reservado de lo que ya era, Izzy ya era muy extraño, y desde que había dejado a su novia pelirroja se había vuelto aún más extraño.
Mejor dicho, más depresivo.
Lo único bueno de su ruptura fue que Izzy estaba comprometido con dejar la heroina. Axl decía que Izzy había hecho una promesa vacía y estúpida, pero yo tenía algo de fé en él. La cuestión era que Axl no sabía cómo mantener una relación, incluso su amistad con Izzy cada vez se volvía más distante y violenta y eso era muy incómodo para la banda.
Izzy ya llevaba un par de semanas sobrio, pero no del todo, fumaba como chimenea, y bebía más de lo normal. Al menos no inhalaba ni se inyectaba una mierda.
Lo más preocupante era que dormía más de lo normal para poder olvidarse de la droga. Izzy era de los tipos que podían mantenerse despiertos un día entero.
A Mandy no le desagradaba que Izzy estuviera viviendo con nosotros, pero a veces queríamos privacidad. De cualquier forma, vivir con él era sencillo. Se levantaba temprano para componer un par de canciones, desayunaba solo y lavaba sus trastos, y cuando creía necesario iba a la lavandería. Usaba poca agua, no era juntamente la persona más aseada de la casa. En realidad, si no estaba en el estudio estaba en la habitación de huéspedes casi todo el tiempo.
Sabía que a veces iba a dar caminatas largas después de grabar algo en el estudio, se apartaba cada vez más y no sabía si eso era bueno o malo. Izzy nunca fue la clase de tipo que disfrutara del todo las multitudes. Axl decía que era el señor sombra en el escenario.
En la fiesta de fin de año nos encontrábamos en un bar sumamente caro, con montones de droga, alcohol y chicas. Yo solo me contuve un poco por el respeto que le tenía a Mandy.
Izzy no quiso ir, dijo que se quedaría en mi departamento. Tampoco quiso ir con su madre a pasar el año nuevo porque según él, al día siguiente quería ir al estudio.
Pero eso no pasó, al día siguiente, a eso de las diez de la mañana mientras dormía acurrucado con Mandy, un estruendo nos despertó a ambos.
Izzy estaba destrozando nuestra cocina.
Al principio Mandy perdió la cabeza y lo insultó, no la juzgaba, ella adoraba la cocina porque ella había escogido los muebles.
Izzy se dejó insultar por ella. Cuando la aparté, miré a Izzy, lloraba frenético, con rabia.
Izzy nunca lloraba.
Nunca.
Mandy se dio cuenta de eso y decidió mantener la calma. Dijo que iría arriba y eso hizo.
—¿Qué mierda, viejo? —miré a mi alrededor, mirando los traste rotos y un montón de especias esparcidas por todo el suelo.
—Hice una puta promesa, Duff... Y ella... ¿No significó nada? —dijo casi hiperventilando.
—Viejo, respira —pedí con la voz ronca. Mi cabeza dolía por la resaca, aparte de que a duras penas entendí lo que me decía.
—Ella no me quiere más, Duff... Ese hijo de puta bastardo la tiene y yo... Yo solo estoy aquí aguantando esta mierda.
—Izzy, cálmate, ¿quieres? —seguía sin entender. — ¿Qué pasó?
—¡Esto pasó! —Izzy se apartó de mi bruscamente y tomó de manera violenta el diario en el suelo, me lo entregó y yo comencé a leer.
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𝕻𝖗𝖔𝖒𝖎𝖘𝖊𝖘 ☆𝕯𝖆𝖛𝖊 𝕸𝖚𝖘𝖙𝖆𝖎𝖓𝖊 / 𝕴𝖟𝖟𝖞 𝕾𝖙𝖗𝖆𝖉𝖑𝖎𝖓 ☆
Fanfic¶|P - Los ochenta. Los Ángeles. El escenario perfecto para el heavy metal, los excesos y los recuerdos de medianoche hechos para dejar atrás. Madeline creyó que amar a Dave sería suficiente para persistir, pero Dave le enseñó que las promesas podían...
