ocho

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MADELINE

Odiaba que hiciera demasiado calor en los Ángeles, era insoportable.

Dave aún no compraba un ventilador para su departamento y eso me estaba matando. O tal vez solo sentía más calor debido a los nervios.

Yo me encontraba dibujando un logo para Dave, como me había pedido.

Hacía dos estilos diferentes de letras con la palabra: Megadeth. El nombre de la nueva banda del pelirrojo o. Tenía potencial, era buen nombre.

En cambio, Dave solo se dedicaba a observar cada movimiento que mi mano hacia con el lápiz sobre la hoja.

No entendía por qué rayos me ponía nerviosa el hecho de que estuviese observando.

Aparte, Dave estaba enojado, pues tenía jaqueca y uno de sus vecinos tocaba el bajo a todo volumen una canción de Van Halen.

Y un Dave enojado, no era muy amistoso.

Diana se había marchado hace unos minutos. No sabía si eso había sido bueno o malo.

—Maddie —rompió el silencio, yo dejé de mover el lápiz y lo miré expectante —. La última vez que tuviste novio, fue hace un montón, cuando tenías diecisiete, ¿no es cierto?

Lo miré con rareza y asentí con la cabeza.

—Pero el imbécil resultó homosexual, y tu no te molestaste de que te estuviese engañando con un hombre —mencionó, y sí, era cierto —¿por qué?

¿Por qué mierda está sacando el tema?

—No, porque si sus padres se enteraban de que era homosexual lo iban a correr de su casa porque sus padres eran unos hijos de puta homofobicos, y me usó como una especie de disfraz para que sus padres pensaran que él era hetero, se sintió mal por eso, me pidió disculpas, e incluso a veces nos mantenemos en contacto —expliqué, pues Dave no sabía la historia completa con Jasper, mi último novio —¿Qué hay con eso? —pregunté extrañada.

Él bajó la mirada y pasó su mano por su cabello naranja.

—Tú nunca haz cogido con un hombre, ¿cierto?

Solté una carcajada.

—No —respondí obvia.

¿Ahora qué mierda le pasa?

—¿Por qué?

Lo miré con incredulidad.

—¿Cómo putas esperas que ya me haya cogido a alguien si te la pasas advirtiendome cada que conozco a alguien? —recordé — Madeline, soy hombre y sé cómo son los tipos como él, aléjate de él. Vete de ahí. Madeline, no parece que tenga un futuro comprometedor para ti. Madeline, él solo te mira el trasero. Madeline, no te conviene, ni él, ni él, ni el otro —lo imité haciendo una voz grave, todas esas cosas me las dijo alguna vez cuando yo conocía a un chico y llamaba mi atención, cualquiera de esas eran sus advertencias. Y yo, claramente le confiaba eso y las aceptaba sin negación alguna después de analizar un poco a mi “pretendiente” —¿Qué esperabas, cabrón? —pregunté con fastidio.

Él se quedó en silencio, sólo recargó su espalda en el respaldo del sillón y miró hacia la nada.

—Diana dice que... que —comenzó a titubear —..., ella dice que tú... —hizo una pausa y me miró a los ojos —... Dice que tú eres... Que tú...

—Oh, vamos. ¡Solo dilo! —hablé fastidiada —¿Qué dice tu noviecita?

—Ella sospecha que eres lesbiana.

𝕻𝖗𝖔𝖒𝖎𝖘𝖊𝖘  ☆𝕯𝖆𝖛𝖊 𝕸𝖚𝖘𝖙𝖆𝖎𝖓𝖊 / 𝕴𝖟𝖟𝖞 𝕾𝖙𝖗𝖆𝖉𝖑𝖎𝖓 ☆Donde viven las historias. Descúbrelo ahora