CAMILA
Despierto lentamente.
No de golpe.
No sobresaltada.
No como la noche anterior.
Simplemente abro los ojos.
Y durante unos segundos permanezco inmóvil, observando el techo de nuestra habitación.
La luz de la mañana ya se cuela por las cortinas.
Dorada.
Suave.
Tranquila.
Lo primero que hago es posar una mano sobre mi vientre.
Por costumbre.
Por necesidad.
Por tranquilidad.
Y entonces respiro.
Profundo.
Porque me siento bien.
No mareada.
No adolorida.
No incómoda.
Bien.
Simplemente bien.
A mi lado la cama está vacía.
Lauren ya se levantó.
Eso no me sorprende.
Después de lo de anoche seguramente despertó diez veces para comprobar que seguía respirando.
La conozco.
Me incorporo despacio.
Y camino hacia el baño.
El piso está fresco bajo mis pies.
Entro.
Cierro la puerta.
Y abro la ducha.
El agua caliente cae sobre mis hombros.
Relajando músculos que ni siquiera sabía que tenía tensos.
Inclino la cabeza.
Dejo que el agua corra por mi espalda.
Por mi vientre.
Por mis piernas.
Y entonces reviso.
Porque necesito hacerlo.
Porque aunque el médico dijo que todo estaba bien, una parte de mí sigue necesitando comprobarlo.
Pero no hay nada.
Ni una gota.
Ni una mancha.
Ni una señal.
Nada.
Y siento una paz tan profunda que casi me hace llorar.
Porque anoche estaba aterrada.
Y esta mañana, todo parece estar exactamente donde debe estar.
Cuando salgo de la ducha unos minutos después, el vapor todavía flota en el baño.
Me seco.
Me pongo ropa cómoda.
Un pantalón suave.
Un suéter amplio.
Y regreso a la habitación.
Lauren está haciendo la cama.
Literalmente haciendo la cama.
Con esa concentración ridícula que pone en cosas absurdamente simples.
ESTÁS LEYENDO
NUESTROS PERFECTOS DEFECTOS
FanfictionDicen que en la vida tenemos 3 amores, cada uno es diferente y dejará algún mensaje, El 1° que llega en la adolescencia, el que te enseña a querer, te llena de ilusiones y parece un guión de película. El 2° te enseña el dolor y te aferras a él aún q...
