CAMILA
El lunes se siente más lento de lo normal.
No pesado... solo distinto.
Yo paso gran parte de la mañana en la oficina, pero ya no me concentro igual. Es como si todo estuviera un poco desplazado hacia el sábado, como si la semana estuviera contando hacia atrás.
El baby shower.
Lo tengo presente todo el tiempo, aunque no quiera.
Al mediodía salgo.
Mi abuela insiste en algo que ya no discuto demasiado: caminar.
"No te vas a quedar sentada todo el día", me dijo al móvil en la mañana, como si fuera una ley universal.
Así que voy a pie hasta el restaurante.
Está en la misma avenida. No tengo que cruzar calles. Es un trayecto corto, pero suficiente para sentir el aire caliente del día y esa forma en la que mi cuerpo ya no es exactamente mío, sino compartido.
Cuando llego, la puerta del restaurante se abre antes de que la toque.
Un chico del lugar me ve y se adelanta con cuidado.
-Adelante, señora.
Asiento con una sonrisa breve y entro.
El cambio de ambiente es inmediato: olor a comida, luz cálida, el murmullo suave de preparación.
Y ahí la veo.
Taylor.
Está sentada en una de las mesas cerca de la ventana, Tiene esa energía suya, tranquila pero firme, como si pudiera organizar el mundo si se lo propusiera.
Cuando me ve, sonríe de inmediato.
TAYLOR: Ahí estás (dice, acercándose)
Antes de que pueda decir nada, ya está frente a mí, y sus manos van directo a mi vientre con una naturalidad cariñosa.
TAYLOR: ¿Cómo estás, mi amor? (Cuestiona, suave, mirando hacia abajo con una ternura que no fuerza nada, hablándole al bebé)
Yo suelto una pequeña risa.
CAMILA: Cansada... pero bien.
Bromeo.
Taylor levanta la vista hacia mí, todavía sonriendo.
TAYLOR: Se nota que estás en la parte final (dice) -Estás preciosa.
No digo nada a eso. Solo dejo que el momento exista.
Taylor es así conmigo. Con Lauren. Con todos. Pero con este bebé... hay algo especial en su forma de mirarlo. No como reemplazo de nada, sino como una extensión nueva de la familia que ya ama.
TAYLOR: Te cité para enseñarte lo que estamos armando mi mamá y yo (dice mientras me suelta con cuidado y se girar.
Empieza a caminar y yo la sigo.
La mesa donde se ha instalado, está parcialmente decorada, con arreglos, muestras de tela azúl, se ven suaves, de tonos cálidos, cosas que todavía no están terminadas pero ya se sienten pensadas y algunos detalles del baby shower. Todo tiene una intención clara: hacerlo íntimo, no exagerado, bonito sin ser estridente.
TAYLOR: Toma asiento, con cuidado (invita, lo hago y entonces veo mejor todo lo que hace frente a mí)
Taylor señala algunos elementos mientras hablamos.
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NUESTROS PERFECTOS DEFECTOS
FanfictionDicen que en la vida tenemos 3 amores, cada uno es diferente y dejará algún mensaje, El 1° que llega en la adolescencia, el que te enseña a querer, te llena de ilusiones y parece un guión de película. El 2° te enseña el dolor y te aferras a él aún q...
