El plan de espionaje salió según lo previsto. Dormí el resto de la noche y al día siguiente pude notar cómo Ian me seguía. Yo aún no estaba muy seguro de lo que ocurría, llevaba poco tiempo formando parte de ese mundo y debería esperar hasta tener la oportunidad de saber más.
No me gusta que me observen y menos si es a escondidas. Me gusta estar con gente, pero no si me observan fijamente sin dirigirme la palabra y lo que sentía era algo parecido. No había que ser muy inteligente para saber que si alguien nos seguía significaba que algo importante estaba pasando. Mi intuición me decía que podría tener que ver con algo grande como una guerra y debía estar preparado.
Los dos siguientes días Leonor y yo casi no hablamos. Sin embargo la noche siguiente a la del plan oí su voz susurrarme que haríamos lo mismo que hicimos la primera vez que le espiamos, es decir, ella vendría a mi casa a las doce y seguiríamos a Ian. Ella se escondería en uno de los cajones de la cocina.
Llegó aquella noche y llevamos a cabo el plan. Me tumbé en la cama y esperé a sentir que se iba, me levanté, fui a la cocina y abrí la puerta del cajón donde ella estaba, hicimos el hechizo de conexión y fuimos rápidamente a la cancha abandonada.
— ¿Has conseguido averiguar algo más? —preguntó la mujer sin saludar.
— Solo que él practica mucho incluso cuando ella no está con él. Trata de hacer hechizos que no provoquen grandes daños y, por eso, los pocos que ensaya los domina —en ese momento pude notar la mirada de orgullo que Leonor me dirigía, ella no sabía cuánto tiempo le dedicaba y ahora se podía hacer una idea—. Están en temporada de exámenes y estos días no pudieron estar juntos.
— Muy bien, tu información es muy completa y útil como me esperaba, hemos decidido qué haremos con ellos —hizo una pausa y entonces dijo algo que nosotros no pudimos comprender—, PRESA 22.
En ese momento Ian asintió y Leonor y yo nos miramos por un rato sin comprender qué significaba aquello, pero no tardaríamos demasiado tiempo en averiguarlo.
— En ese caso empezaré mañana a ejecutar el plan —dijo Ian dando por zanjada la conversación.
Se despidieron y nosotros nos fuimos hacia mi casa, Leonor me acompañó. Nos adelantamos lo suficiente como para hablar sin ser oídos.
— ¿PRESA 22? —pregunté confuso.
— Creo que son siglas o las primeras sílabas de dos palabras que resumen el plan —dijo Leonor pensativa.
— ¿Y el 22, qué crees que significa?
— Lo único que se me ocurre es que sean dos números porque somos dos personas y que ambos sean doses puede significar lo mismo o puede ser un número que sirva para catalogar.
— ¿Pero catalogar qué? —pregunté impaciente.
—No estoy segura, puede catalogar nuestra situación, el tipo de amenaza que nos consideran, la puntuación que le atribuyen a nuestro conocimiento de magia o el tiempo que llevará. Demasiadas opciones y solo una es la correcta —dijo mostrando gran interés que sentía en averiguar qué era exactamente lo que nos pasaría.
— ¿Qué querrán? —pregunté retóricamente, ya que nadie podría responderme con exactitud a esa duda.
— Mañana no me acompañes al orfanato, trata de evitarme —dijo Leonor con esa voz que siempre adopta cuando trama algo.
— ¿Por qué?
— Porque quiero saber a quién acudirá primero al no poder estar con los dos a la vez.
Sabía que no era por eso, se lo contaría antes a ella que a mí y ambos lo sabíamos. Lo que quería en realidad era jugar con él, ella deseaba ver la cara de Ian cuando se enterara que éramos nosotros los que íbamos un paso por delante. Yo no iba a ser quien le impidiera disfrutar del triunfo de su propio plan.
Llegamos a mi casa y nos despedimos, minutos después volví a sentir a Ian observándome, pero ya estaba en la cama y me quedé dormido. Al día siguiente pude ver en el rostro de Leonor una sonrisa maligna, no pude evitar reír al imaginar la expresión de ese chico cuando ella le dijese la verdad. Estábamos a punto de involucrarnos en algo muy grande y aún no lo sabíamos. Había demasiadas cosas que no sabíamos, ni siquiera podíamos imaginarnos el papel que desempeñaríamos.
ESTÁS LEYENDO
Lucha entre las Sombras
FantasyLa oscuridad acecha en todas partes. A veces nos consume y nos transforma en unos extraños, robándonos nuestros recuerdos. A Leonor la oscuridad le robó su pasado y ahora tendrá que recomponer las piezas esparcidas de la memoria. Mientras tanto libr...
