(...) Hasta que nos volvamos a encontrar.
Arrugué la carta contra mi pecho conforme pasaban los segundos, no podía creer todo lo que estaba pasándome en este momento, no podía encontrar respuesta a todas mis preguntas, no podía creer que Adam se había ido. Comencé a llorar, por todo. Por los recuerdos junto a él, y porque fui una estúpida al no haberle perdonado antes algo que se salió de sus manos, algo que él no podía controlar y un hecho del cual lo hice responsable. Porque él no tenía culpa alguna de la pérdida de mi embarazo.
Lo hice sentir de la peor forma, y aquello me estaba matando por dentro.
Me senté en la cama de su habitación, intentado inhalar la poca esencia que quedaba de él. Agarré su almohada y comencé a estrujarla, pensando que era él quien estaba tras ella, aunque no lo fuese. Mi corazón estaba destrozado, no podía creer aún que Adam se hubiese ido, jamás contaba conque algo así sucediera. Debía buscarlo, debía explicarle.
—Se ha ido, ¿No es así?—murmuró Anabelle desde el umbral de la puerta, la miré adolorida. Ella caminó hacia mi y se sentó a mi lado, dándome su apoyo, se lo agradecí de alguna forma que ella no entendió.
—No puedo creer que realmente se ha ido, joder—le dije, llorando como una niña pequeña, mis lágrimas comenzaban a empapar la carta que Adam habia dejado. Ella me miro con lástima, y ni siquiera me importó.
—En algún momento deberá de volver, sé que es así. Y cuando eso pase estaré aquí para decirle que has venido por él, que no le has dejado—murmuró Anabelle. La miré.
—Muchas gracias—le dije, a la vez que le brindaba un abrazo—, podrías por favor... ¿pasarle esto?—murmuré sin aliento.
Era la carta en donde le había expresado todo mi amor, se me había dado bastante últimamente aquello de las cartas y había decidido la noche de mi cumpleaños hacerle esa, sabía que Adam en algún momento volvería, y aunque recién comprendía un poco su actuar y su traición, la carta decía cómo lo amaba, y cómo jamás dejaría de hacerlo. Se la pasé a Anabelle, era un sobre color rosa con un beso en la parte de atrás "Para el amor de mi vida".
—Confía en que lo haré—me dijo, a la vez que me observaba levantarme.
—Espero que así sea—le dije, con las lágrimas aún corriendo por mis mejillas.
—El lo sabrá, lo prometo. El sabrá de tus sentimientos. "
PRESENTE.
—Disparen— les dije a sus hombres— , disparen y ella muere.
—Deberías ser un poco más lista, ¿No crees?—dijo, a la vez que me hacía una llave inglesa y llevaba mis manos hacia atrás de mi espalda. Chillé de dolor y observé cómo Adam se tensaba, no me importó.
La rabia que sentía en este momento era tan grande que me hacía sentir demasiado poderosa, demasiado peligrosa a la vez. Ella, y sólo ella habían sido la culpable de mi agonía estos cuatro años, ella mintió y ocultó mis palabras a Adam, ella sabía que el había vuelto luego de eso.
Le lancé una cachetada fuerte, sonora, que la hizo caer de rodillas. No me importó que me apuntaran, dejé de oír las voces a lo lejos.
Quería verla pagar, queríera verla sufrir y morirse.
La agarré por el cuello y comencé a sentir disparos, ninguno fue hacia mi porque habría terminado en el suelo. Estaba encima de ella, de la mujer más hija de puta que había conocido en toda mi vida. Tiré sus armas lejos, esta batalla la ganaría yo. Ella no volvería a dañarme ami, ni a nadie que yo quisiese nunca más.
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BODYGUARD
ActionCaliente como el infierno, malvado como lucifer, y más vengativo que cualquiera, él llega a la vida de Skyler para desmoronarlo todo. Adam Black era como un botón palpable de destrucción instantánea. Y ella amaba la autodestrucción. "Nunca le pierd...
