Adam.
Siete años atrás.
—Será difícil cuando llegues ahí, será difícil cuando contactes con ellos, cuando veas sus rostros, cuando estés consciente de que delante tuyo están los responsables de todo lo malo que viviste —resopló Cameron—, ¿Estás preparado para ello? ¿Realmente lo estás?
Asentí, lo estaba.
Firmé el contrato y me preparé para la mayor aventura de mi vida. Cameron, el dueño de Clea me observaba con curiosidad.
—Debes ser cuidadoso, Adam.
—Sabes que siempre lo he sido.
Presente.
Me cuestionaba de mil y un maneras el "por qué" de todo lo sucedido, el por qué de todo lo vivido, y había llegado a una sola solución: era mi destino.
Este siempre fue mi destino, y estaba tan jodidamente enojado porque esa chiquilla se había colado en todos mis planes, porque esa chiquilla había sido la persona que había hecho la diferencia entre el «antes y el después».
Ni siquiera la quería, maldición, ni siquiera la quería. Estaba enamorado de ella, enamorado como un maldito adolescente y no podía dejar de pensar que en este momento ella estaría llorando por únicamente culpa mía.
En el minuto que me vio con Sophie supe que su corazón realmente se había roto, era como si yo mismo lo hubiese escuchado, pero no fue mi intención.
Jamás quise hacerle daño, jamás quise que aquello pasara.
Pero no me podía desviar del plan, y necesitaba que ella recordase lo que le dije en el hospital, yo la amaba, con cada pedazo de mi corazón, la amaba más y más cada día si es que realmente era posible amar tanto a alguien.
Y sí, sé que quien ama, no lastima. Y es por eso que en este minuto traje a Zoe desde básicamente el otro lado del mundo, sólo y únicamente para que esa sonrisa volviera a aparecer.
—¿En qué piensas, hermano?
Ian estaba frente a mi, la reunión ya había terminado y creo que ambos estábamos exhaustos, había sido difícil, como siempre. Estábamos algo listos, en dos meses todo esto terminaría y nosotros estaríamos en otra misión, Skyler estaría con su padre y tendría que sacarla de mi mente por siempre.
—Sólo... sólo pienso en cómo serán las cosas desde ahora.
—Tranquilo, sabes que estoy contigo.
—Lo sé, es solo que... tenías razón.
—¿Hace cuánto la conoces?—pregunto.
—No mucho, ¿Sabes? un par de meses, casi un año y... —me detuvo.
—¿No puedes ya imaginarte una vida sin ella?–me dijo, inhalando un poco de si cigarrillo.
—No... sólo... no puedo Ian, joder, Dios sabe cómo lo he intentado, es sólo que... simplemente no puedo.
—Adam...
—La amo, hermano. La amo y estoy malditamente aterrado cuando esto termine, estoy jodidamente cagado al pensar en cuánto ella me odia en este minuto.
—Está bien Adam, está bien. No gastaré mi maldita lengua en decirte que no lo hicieras, que no cruzaras esa fina línea que te
podía llevar a esto, juro que no lo haré, porque yo estoy tan colado por esa maldita rubia que creo que cuando no la vea otra vez se me quebrara el corazón.
Me levanté de mi asiento y lo observé, mi hermano menor sólo bajó la mirada.
—¿De qué estás hablando?
ESTÁS LEYENDO
BODYGUARD
AçãoCaliente como el infierno, malvado como lucifer, y más vengativo que cualquiera, él llega a la vida de Skyler para desmoronarlo todo. Adam Black era como un botón palpable de destrucción instantánea. Y ella amaba la autodestrucción. "Nunca le pierd...
