Porque cualquier padre quiere ser el hogar de su hijo.
Dos padres solteros.
Dos diferentes situaciones.
Pero son sin duda los mejores para sus retoños.
Y... ¿También los mejores el uno para el otro?
---
💎Capítulos cortos
💎Aparición de otros gru...
Jinyoung había decidido regresar tarde ese día. La oscuridad en las calles era su única acompañante.
Últimamente lo había hecho, salir a tomar descanso de su vida. La mayoría de las veces había salido con Mark, pero desde que comenzó a divagar solo se sentía mejor.
No era que amara la soledad, en lo absoluro. Pero a veces era necesaria para pensar en calma...
Y más si no quería ver a la cara a los demás...
Sobretodo a Jae... Solo verlo lo frustraba, ¿Por qué parecía que nada pasaba por su cabeza? La frase de cabeza hueca quedaba como anillo al dedo.
El estaba por perder a su hija y "el que decía amarlo" no hacía nada.
Era desesperante compartir un lugar a su lado.
Pero su corazón en el fondo le decía que Jaebum no tenía la culpa más su mente era terca...
Que ironía...
Con un suspiro miró la puerta de la casa... Las luces ya estaban apagadas. Ya debían estar durmiendo. Incluso Ryujin... Tal vez debió llevarla con el y pasar el tiempo que no habían tenido como padre hija.
Cuando postró la llave en la cerradura y giro de estas. La gran madera cedió dejándole entrar de una vez por todas.
No quería despertar a nadie, y con ello en mente fue su entrada con delicadeza. Más el escuchar un suave bostezo no pudo evitar estremecerse del miedo.
—¿Jinyoung? —Una sombra se reincorpuso en el sofá. No había duda de que era Jaebum. Este tallaba su ojo. Al parecer lo había despertado. —¿Llegaste?
El corazón de Park se removió al encender la luz... Im daba ternura. Sus cabellos despeinados, su enorme camisa dejándole poca vista del cuerpo frente a él y sus ojos cubiertos de ojeras... Más eso no era lo único que le causaba ese revoloteo si no el hecho de que se quedara esperándolo hasta esas horas...
—¿Te he despertado? —Preguntó mientras se acercaba a él.
Jaebum lo tomó en sus brazos aún si él seguía sentado. Aferrándose a la cintura de este y encajando su rostro en el vientre de este para negar dándole aquella imagen de un niño pequeño mintiendo a sus padres.
—Te estaba esperando para ir a dormir...
Pará Jin verlo simplemente así, le hacía olvidar todo...
Y por ello odiaba eso... Porque cerca de Jae dejaba de ser el padre maduro...
Sus manos fueron al cabello de Im y comenzaron a acariciarle con ternura. Y no supo en qué momento Jae ya lo había tirado sobre el para recostarse ambos sobre el sofá.
—¿A qué hora durmieron? —Cuestióno a la vez que su espalda se inclinaba para seguir acariciando su cabeza.
—Intentaron esperarte, pero cayeron hace... —El mayor quedó un rato en silencio en el cual el castaño creyó firmemente que este había quedado dormido por unos minutos, y hasta que no río por la situación este no despertó. —Se durmieron a las nueve.
—Dios. Deberías dormir. —Exclamó entre risas.
El otro chasqueo la lengua y aplicó más fuerza en su agarre al menor.
Ambos quedaron así buen rato. En calma. En armonía.
El sueño comenzaba a llegar a los párpados de Jin, cada vez volviéndose más pesados... Más débiles.
—Te juro que te amo Park Jinyoung. Y estaré contigo cuando festejemos que Ryujin sea solo tuya...—Susurro para siguiente clavar los labios sobre la sien del menor.
Con ello en mente, la conciencia de Jinyoung se perdió...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
En la mañana que ambos comenzaron sus actividades diarias, el trabajo no era pesado para Park. Su parte del proyecto había terminado ahora quedaba que otro departamento se encargará. Como ejemplo el de Im, quien parecía se quedaría hasta tarde para no ir en fin de semana a trabajar.
La sorpresas para Jinyoung no terminaban. Debido a no tener muchos pendientes el se encargo de llevar a los niños al nido y quedarse a cuidar les por la tarde. Parecían tan felices... Tan alegres.
Hyunjin y Yeji le habían hecho miles de preguntas acerca de sus salidas. Y el tenerlos preocupados lo hacía sentir mal... Iba a dejar se hacerlo.
Habían jugado toda la tarde al escondite, hubo risas, caídas, carcajadas, bromas... Sobre todo amor.
Oh, aquella trágica tarde. En la que todo acabó.
Después de haber acabado con sus energías por completo los tres retoños cayeron sin dar pelea al sueño. Si sus cálculos no fallaban ya no despertaría hasta el día siguiente.
Con su felicidad a tope comenzó a preparar una sorpresa culinaria al dueño de la casa. Por lo menos podrían tener un momento íntimo tal y como la noche anterior.
Sin embargo no esperaba el recibir los sonidos del timbre.
—Ya voy. —Gritó. Lo primero que paso por su cabeza era que Jaebum había olvidado las llaves.
Se limpio sus manos con un trapo y siguió el camino a la puerta.
Y ahí la encontró...
La gota que derramó el vaso...
__-__-__-__-__-
Pará las veces que publicaba anteriormente (Alrededor de 3 capítulos por semana) perdonen la inactividad que tuve.
Y en buenas nuevas pase el segundo parcial de cálculo ;w;
Tal vez cuando termine esta historia borre varios capítulos innecesarios, ¿Que dicen? 🤔