Lucía POV
Desperté al escuchar la alarma del teléfono, me senté en la cama un poco mareada por el brusco movimiento y me quedé mirando una zapatilla mientras pensaba en la salida que tuve con Mónica y la disculpa sentida de Valentina anoche.
Mi cerebro era un vaivén de imágenes de ambas chicas, la sonrisa de Monica y los ojos de Villanueva.
Me paré de la cama y camine al baño, Valentina todavía no se había levantado, eso me dejaba unos quince minutos para arreglarme. Me metí a la ducha y deje que el agua tibia recorriera mi cuerpo.
Cuando salí del baño ya cambiada y peinada note que Valentina tomaba un café en el sofá con Hades y Apolo a sus costados, se giró hacia mi y yo evite mirarla con todas mis fuerzas, no podía con ella, algo hacia que la quisiera ver todo el tiempo.
Me dirigí a hacerme un café para mi y a ponerle agua y comida a las mascotas.
--Hola...-- hablo ella.
--Mmgh-- gruñi en señal de respuesta.
Valentina agachó la cabeza y camino al baño, mientras desayunaba escuché la ducha y al cabo de un rato ella salió rápidamente a encararme, cabe recalcar que estaba en toalla. Por poco suelto el café sobre Apolo que me miraba jadeando con su lengua fuera.
--Valentina ¿que ha...?
--No puedes ignorarme de esta manera.-- dijo con una de sus manos tomando las solapas de mi camisa y con la otra sosteniendo su toalla.
--No te ignoro, te respondí.
--De una forma poco cortés-- respondió acercándose a mi.
--¿Cortes?...-- Susurré --¿Quién te crees que sos?, no sos más que una nena mimada.-- Le digo acerandome a ella con sólo unos centímetros de separación y tomando la mano que tenía sobre mi pecho.
--Ésta "Nena mimada" puede hacer que tus posibilidades de trabajar en Aragón sean nulas, ahora ¿Quieres decirme dónde estabas anoche?--Demandó.
Me sacaron de mis casillas su tono y sus palabras.
Pendeja mal hablada.
--¿Vos realmente te sentis tan superior a mí como para amenazarme y ordenarme algo?--Pregunté subiendo el tono.
--Fué en tono de pregunta, Lucía.--Soltó cómo si no fuera obvio.-- Cuando llegue el día en que yo te ordene algo, no dudaras ni medio segundo en hacerlo.
En otras circunstancias, con otra persona, creo me hubiese calentado al recibir tales palabras. Con Valentina, una de las mujeres más hermosas que había visto y que estaba practicamente sobre mí en un sofá, con nada abajo de la toalla que usaba para taparse el cuerpo, lo único que sentía era rabia.
--Yo jamás te he ordenado nada-- termina con una sonrisa de suficiencia en el rostro.--Solo dije que no podías ignorarme, y no puedes.
Suspiré rendida, tampoco le veo lo lindo a seguir discutiendo, dos segundos más y la mato. Su actitud inmadura me harta demasiado.
--Addio-- le digo levantandome del sofa, agarrando mis cosas y yendo a la puerta.
--¿No quieres que te lleve?--Preguntó melosa.
Di un portazo, esperando que sea una respuesta entendible para la Española.
Llamo a un taxi y le indicó que me lleve a la empresa, hoy en la tarde me encuentro otra vez con Mónica para cenar, puede ser que esté empezando a sentir algo... no lo sé, desconozco como se siente que alguien te atraiga de esa forma, hablamos hasta tarde por teléfono ayer y cuando nos besamos se sintió tan bien...
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Heredera de La Verdad
RomanceEspaña, finales del 2019, una joven adulta rica, consentida y la futura dueña de la empresa de periodismo más grande de España es obligada a hacer algo que le cambiará la vida, ¿Para bien o para mal? Argentina, finales del 2019, una recién graduada...
